Si bien las exportaciones totales de América Latina y el Caribe (ALC) crecieron en volumen (4%), el crecimiento en valor fue marginal (1%), dejando en evidencia problemas estructurales de los países de la región de acuerdo al informe “Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe, 2025”, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Los intereses geopolíticos de las potencias mundiales, sostiene el informe, están instrumentalizando las relaciones comerciales y desafiando la dinámica económica tradicional con la incertidumbre regulatoria.
Un tema significativo que revela el documento es el uso del comercio para intereses políticos y de seguridad, y en particular destaca las políticas comerciales de Estados Unidos que influyen en las relaciones económicas y causan la caída del -53% en la Inversión Extranjera Directa (IED) en la región.
La Casa Blanca anunció acuerdos recíprocos, Paraguay no es parte
A inicios de diciembre pasado, la Casa Blanca anunció acuerdos recíprocos con Argentina, Ecuador, El Salvador y Guatemala, con el objetivo de reducir los aranceles de los productos de alto impacto en la oferta exportable de estos países, rebajando la tasa del 15% que impuso Estados Unidos a 185 países en abril de 2025, en el marco de su estrategia política-comercial.
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Paraguay, a pesar de ser un buen aliado de la administración de Donald Trump, quedó fuera de esta negociación y los productos continúan marcados con tasas arancelarias, lo que no sucedió con Argentina, que exporta similares productos que Paraguay al mercado estadounidense.
Este contexto impone un análisis y supone un cambio de estrategia en el tejido empresarial latinoamericano, tomando en cuenta la desaceleración proyectada para 2026 por la Cepal, y la instrumentalización del comercio, dejando de lado los principios económicos de libre mercado hacia un enfoque mucho más político, impulsando un reordenamiento comercial.
En este panorama, Paraguay registró el 2025 un déficit comercial. Finalmente, según el Banco Central del Paraguay, las exportaciones crecieron un 5,6%, mientras las importaciones tuvieron un alza del 10,8%.
Un dato interesante del informe de la Cepal se refiere a las exportaciones de servicios, reportando un atractivo crecimiento del 14% en 2025, cuando en el 2024 fue del 7%; alcanzando similar comportamiento a Chile, que marcó una venta de servicios del 16%.
Para Paraguay, el resultado final, según la Cepal, es un 2025 nuevamente negativo con una la balanza comercial deficitaria de bienes y servicios frente al superávit de US$ 783 millones del 2023 y el déficit de -US$ 1.170 millones de 2024.
El organismo enfatiza la necesidad de que los países de ALC diversifiquen sus exportaciones, fortalezcan el comercio intrarregional y reduzcan la dependencia de los productos primarios, superando con acciones concretas la brecha histórica en infraestructura tecnológica para impulsar servicios basados en el conocimiento, alejándose de los productos de bajo valor agregado.

Exportaciones crecieron 4% en volumen y 1% en valor
El balance de 2025 mostró cifras positivas, aunque modestas, para las exportaciones de bienes de América Latina y el Caribe (ALC). En su conjunto, la región experimentó un crecimiento de las exportaciones de bienes cercano al 4%.
Este avance fue impulsado principalmente por un aumento en volumen, mientras que los precios internacionales contribuyeron con un incremento marginal de tan solo 1%.
Este crecimiento fue diferencial por destino, señalando una fragmentación de la demanda global. La persistencia de una ventaja arancelaria en el mercado estadounidense, donde las exportaciones de ALC están sujetas a aranceles menores que los aplicados a muchos de sus principales competidores.
Cepal advierte que esta ventaja es precaria y “podría cambiar dependiendo de la evolución de los saldos comerciales o, incluso, de factores más allá de los económicos”; es decir, de decisiones políticas en Washington.
Alerta de la IED: cae -53%
El síntoma más preocupante, según la Cepal, fue el comportamiento de la Inversión Extranjera Directa (IED). La IED hacia la región sufrió un retroceso significativo, cayendo hasta un -53% en relación con el 2024. En el 2025, los anuncios de inversión extranjera sumaron US$ 31.374 millones.
De acuerdo al secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs, la incertidumbre es generada por los cambios en la política comercial de Estados Unidos que repercute en los flujos de IED hacia la región.
Este dato es un termómetro de cautela, influida por las tensiones geopolíticas, la elevada incertidumbre regulatoria y la feroz competencia de países de todo el mundo por atraer capitales.
Las empresas que operan o buscan establecerse en ALC están evaluando con lupa los riesgos asociados a la instrumentalización del comercio, que puede significar la imposición repentina de aranceles o barreras no comerciales que interfieren en la toma de decisiones.
Reducida transformación digital, talento humano e infraestructura tecnológica
La debilidad estructural de la región se cuantifica en su reducida participación en el comercio de productos con alto valor agregado. América Latina y el Caribe sigue siendo un actor marginal en las dos categorías que definen la prosperidad futura.
Con relación a los bienes de alta tecnología, la región concentra su fortaleza en commodities agrícolas y minerales y en manufacturas de intensidad media o baja como automotriz o textil. Su participación en la exportación mundial de productos electrónicos, biotecnología y maquinaria de precisión es aún baja.
A pesar del potencial del talento joven de la región, la participación de ALC en la exportación de servicios basados en el conocimiento como software, consultoría o análisis de datos no ha logrado despegar, limitando la capacidad de generar ingresos no dependientes de los precios de las materias primas.
Para aumentar la participación en estos nichos de alto valor, la Cepal establece que es indispensable elevar las capacidades institucionales para generar y ejecutar políticas productivas, superando las brechas en la infraestructura de ciencia y tecnología, la transformación digital del aparato productivo y la formación de talento humano avanzado.
Comercio intrarregional solo creció el 1%
La perspectiva económica para 2026 es cauta. La Cepal estima que el crecimiento se moderará al 2,3%, lo que presiona a las empresas a operar en un entorno de menor demanda interna y mayor competencia global.
Ante este panorama, la urgencia de diversificación se convierte en una estrategia de supervivencia. Las empresas deben reorientar activamente sus flujos comerciales más allá de sus socios tradicionales y sus productos.
Los lazos con el mercado asiático y países como China, India y el Sudeste Asiático (Asean), los bloques emergentes como el Consejo de Cooperación del Golfo y la Zona de Libre Comercio Continental Africana, representan una alternativa de oportunidades para mitigar el riesgo de dependencia, advierte la Cepal.
El mínimo crecimiento intrarregional del 1% en 2025 debe ser un llamado de atención para fortalecer las capacidades de las empresas de la región en su intercambio comercial.
Sin embargo, es crucial que los gobiernos armonicen las normas y faciliten el comercio dentro de la región. La integración interna no solo potencia el crecimiento, sino que mejora las economías de escala y la competitividad global de los productos regionales.
El 2026 exigirá de las empresas latinoamericanas no solo eficiencia, sino una audaz reorientación geográfica, una mejor intercambio regional y una inversión decidida en el valor añadido y conocimiento, dejando atrás la complacencia del crecimiento inercial y basado en productos primarios.
Los principales socios de la región
El mayor dinamismo en el primer semestre de 2025 fueron las exportaciones a los Estados Unidos y la Unión Europea, con incrementos del 5%. Estados Unidos por las compras adelantadas frente a los anuncios de alzas arancelarias de inicios de año.
Por el contrario, los envíos a China cayeron -3%, mientras que las importaciones crecieron un 13% a las otras economías asiáticas, -1% envíos de productos, mientras las importaciones registraron una suba del 18%.
México lidera exportaciones de alta tecnología
China, Japón, República de Corea y los países de la Asean muestran una marcada especialización en manufacturas de alta tecnología, que representaron entre el 35% y el 41% de sus exportaciones de bienes en 2024.
En las últimas dos décadas han mantenido o incrementado la proporción de manufacturas de alta tecnología gracias a políticas industriales activas, una fuerte inversión en investigación y desarrollo.
México es líder exportador en manufacturas de alta tecnología en América Latina y el Caribe, mientras Brasil se destaca en el sur por la cantidad de importaciones de estos productos, reflejando una dependencia tecnológica.
México y Costa Rica lideran las exportaciones per cápita de manufacturas. El país azteca exporta productos de electrónica y automotores, mientras que los ticos y República Dominicana, equipos y dispositivos médicos, y Uruguay vehículos de transporte liviano a diésel.
México tiene un superávit positivo, en contraste con América del Sur, que registra déficits crecientes como reflejo de la acelerada desindustrialización del Brasil y Argentina.
Paraguay: exportaciones crecieron 5,6%, mientras las importaciones el 10,8%
Paraguay cierra sus ventas de 2025 con un déficit en su balanza comercial de bienes y servicios. Cifra que representa un segundo año consecutivo negativo respecto al superávit de US$ 783 millones registrado en 2023 y el déficit de -US$ 1.170 millones en 2024.
El desequilibrio se explica principalmente por la dinámica del comercio de los bienes. Mientras que el valor de las importaciones se proyecta con un fuerte incremento del 7% (impulsado por un aumento del 6% en volumen), el crecimiento del valor de las exportaciones es marginal, alcanzando solo el 1%.
Este débil desempeño está influenciado por las materias primas agrícolas. Aunque se espera un aumento del volumen exportado en 2%, los precios internacionales de los commodities proyectan una caída del -1%, lo que anula el esfuerzo de colocación de productos primarios. Esta presión a la baja en los precios de los productos agrícolas clave para la economía local complica la recuperación del sector externo paraguayo.
El boom de las exportaciones de servicios
La nota positiva para el comercio de Paraguay reside en el sector de servicios, que muestra un dinamismo notable. Las exportaciones de servicios proyectan una fuerte aceleración, un crecimiento del 14% para el primer semestre de 2025, según la Cepal.
Esta expansión es significativa comparada con el 6% registrado en el primer semestre de 2024. No obstante, el crecimiento de la demanda interna se refleja también en la proyección de las importaciones de servicios, que se dispara un 15% en el mismo período.
Si bien las exportaciones de servicios están ganando peso como motor de crecimiento, el incremento esperado en las importaciones totales (+7%), sumado a la caída de precios en los mercados de commodities que afecta el valor de los productos agrícolas, ejerce una presión significativa.
Comercio total paraguayo de US$ 32.100 millones
Por su parte, según el reporte hasta noviembre del Banco Central de Paraguay (BCP), las transacciones de comercio exterior del Paraguay alcanzaron un total de US$ 32.100,6 millones, representando un incremento de 8,2% en comparación con el 2024. Pese al crecimiento registrado, la balanza comercial continúa mostrando un saldo negativo por segundo año consecutivo.
De acuerdo con el informe oficial, las exportaciones totales sumaron US$ 15.535 millones, lo que implica un aumento del 5,6% con envíos de productos a 147 países.
Dentro de las exportaciones, las registradas representaron el 66,8% del total, con un valor de US$ 10.370,6 millones. En este grupo, los productos primarios alcanzaron US$ 3.438,8 millones, registrando una disminución del 12%, debido al menor desempeño de la soja; sin embargo, el maíz y las semillas oleaginosas sostuvieron la caída.
Las manufacturas de origen agropecuario fueron de US$ 4.146,3 millones, con un crecimiento interanual de 12,4%, impulsadas por mayores exportaciones de carne y menudencias bovinas.
Las manufacturas de origen industrial alcanzaron US$ 1.670,2 millones, lo que representa un aumento de 6,5% respecto al mismo periodo del año anterior.
Las reexportaciones alcanzaron un buen desempeño, sumando US$ 4.176 millones, equivalentes al 26,9% del total exportado, mientras que las otras exportaciones alcanzaron US$ 988 millones, con un crecimiento de 13,5%.
Las importaciones totales fueron de US$ 16.565,7 millones desde 182 países, registrando un incremento de 10,8% en comparación con el 2024.
Como resultado, la balanza comercial cerró con un déficit de US$ 1.030 millones, con mayor crecimiento de las importaciones frente a las exportaciones. El informe del BCP señala que si bien el comercio exterior mantiene una tendencia expansiva, el comportamiento del saldo comercial continúa siendo un desafío.
El déficit comercial de Paraguay para el cierre de 2025 se da por factores clave que explican este aumento:
Caída en el valor de las exportaciones: las exportaciones de bienes de Paraguay disminuirán un 7% en 2025. Este comportamiento es inusual en la región, donde la mayoría de los países muestran proyecciones de crecimiento.
Caída de precios de productos clave: aunque el volumen de envíos agrícolas del Mercosur crece, los precios de productos fundamentales para Paraguay registraron caídas.
Aumento de las importaciones de servicios: en el primer semestre de 2025, las importaciones de servicios en Paraguay crecieron un 15%.
En resumen, la combinación de una caída en los ingresos por ventas de bienes (especialmente materias primas con precios a la baja) y el incremento sostenido en el gasto por compras de bienes y servicios extranjeros profundiza el déficit para 2025.






