Más allá del grado de inversión: el desafío de la competitividad

Horizonte Positico
Para ser competitivos y consolidar una economía sostenible en el entorno global es necesario superar las brechas socialesrudall30

Paraguay atraviesa un momento económico singular. El grado de inversión reconoce décadas de estabilidad macroeconómica: crecimiento sostenido, disciplina fiscal y baja inflación. Al mismo tiempo, comienza a instalarse una ambición mayor: Paraguay 2x, duplicar el tamaño de la economía a través de aumentos sostenidos en productividad, inversión e innovación.

Este nuevo escenario de crecimiento y ambición mayor plantea una pregunta. ¿Ya no se trata de mantener la estabilidad, sino de construir condiciones para un crecimiento más dinámico y competitivo?

Durante años, el crecimiento paraguayo se apoyó en ventajas comparativas: energía competitiva, abundancia de recursos naturales, estabilidad macroeconómica y un entorno de negocios relativamente predecible, sumando a un activo importante para el futuro del país: su bono demográfico.

Ventajas comparativas por ventajas competitivas

Sin embargo, llega un punto en el que las ventajas comparativas dejan de ser suficientes y lo que determina el desempeño económico es la ventaja competitiva: la capacidad de las empresas para innovar, mejorar su productividad e impulsar la creación de valor.

Y es aquí donde las brechas sociales tienen implicancias económicas directas para las empresas: dificultad para encontrar trabajadores con habilidades técnicas; cadenas productivas con problemas para integrarse a sectores más dinámicos; informalidad que limita la capacidad para crecer y profesionalizarse; y sistemas de formación que no logran adaptarse con rapidez a las demandas del mercado laboral.

Estos desafíos suelen describirse como problemas sociales. Pero desde la perspectiva de las empresas son restricciones económicas.

Muchas empresas aún ven las brechas sociales como un problema externo. En realidad, forman parte directa del entorno en el que operan.

Cuando las condiciones que permiten que las personas aprendan, trabajen y desarrollen sus capacidades son débiles; las empresas operan por debajo de su potencial productivo.

No más agendas separadas: valor compartido

Durante décadas, las políticas económicas y sociales se han tratado como agendas separadas. Sin embargo, las condiciones sociales son un insumo fundamental para la productividad de una economía.

Para un país que aspira duplicar el tamaño de su economía esta distinción es clave.

En los últimos años, cada vez más empresas han comenzado a abordar estos desafíos: no únicamente como parte de programas filantrópicos o de Responsabilidad Social Empresarial, sino como parte de su estrategia de negocio.

Este enfoque, conocido como Valor Compartido, parte de una idea simple: algunos de los problemas sociales que afectan a las comunidades también limitan el desempeño económico de las empresas.

Cuando las empresas invierten en mejorar su entorno productivo pueden generar simultáneamente impacto social y ventaja competitiva.

En Chile, Nestlé es un ejemplo: desarrolló programas de asistencia técnica para pequeños productores lecheros de su cadena de suministro. Al mejorar productividad y calidad, los productores aumentaron sus ingresos y la empresa fortaleció la eficiencia de abastecimiento. Resolver un desafío social fortaleció la competitividad del negocio.

Estos enfoques ganan espacio en Paraguay. Horizonte Positivo Paraguay, una asociación empresarial dedicada a impulsar políticas públicas orientadas al desarrollo sostenible, ha incorporado en su agenda iniciativas para conectar competitividad empresarial y desarrollo social.

Desde Colmena trabajamos con empresas y actores económicos para identificar cómo algunos desafíos sociales pueden convertirse en oportunidades para mejorar la productividad y fortalecer la competitividad empresarial. Esto no implica trasladar responsabilidades del Estado al sector privado ni transformar a las empresas en organizaciones sociales.

Paraguay ha construido bases macroeconómicas sólidas. El desafío es aprovecharlas y avanzar hacia una economía más productiva, más innovadora y más competitiva.

Paraguay no competirá únicamente con estabilidad macroeconómica. Competirá con su capacidad para cerrar las brechas sociales que limitan el talento, la productividad y la competitividad de sus empresas.

*Samuel Recalde (Horizonte Positivo Paraguay) y PhD. Juan Carlos Pane (La Colmena)