Para una empresa cumplir 65 años no solo es sinónimo de perseverancia, también expone una forma de atravesar ciclos económicos, cambios tecnológicos, transformaciones del mercado y nuevas exigencias de clientes que ya no compran únicamente productos, sino respaldo, soluciones y confianza. En el caso de Automaq, ese recorrido se explica desde una idea que Jorge Pecci, presidente de la compañía, repite como parte esencial de la cultura heredada de su fundador: mantenerse fiel a los principios y valores que dieron origen a la empresa.
Fundada en 1961 por Don Antonio Luis Pecci Saavedra, Automaq nació como Automotores y Maquinaria S.R.L. en un Paraguay muy distinto al actual. Pecci recuerda que, en aquellos años, el parque automotor era reducido y la agricultura todavía no tenía la escala que alcanzó después. Sin embargo, ya desde el inicio hubo una definición que marcaría el camino de la compañía, y es que antes que los autos llegaron los repuestos.
Ese detalle, contado como una escena fundacional, resume buena parte de la filosofía de Automaq. Para su fundador, la venta debía estar acompañada por el servicio, la asistencia y la capacidad de responder al cliente cuando el producto ya estuviera trabajando. “La posventa es esencial para garantizar que el cliente que acude a nosotros realmente tiene el respaldo”, sostuvo Pecci al recordar esa visión inicial de su padre.

Legado vigente
En la oficina de la presidencia, el pasado no aparece como una referencia distante. Pecci conserva discursos, reconocimientos y recuerdos de su padre, entre ellos una definición que sintetiza los valores sobre los que se construyó la empresa: visión, trabajo, honestidad y responsabilidad. Para el presidente de Automaq, esa base sigue teniendo vigencia, aunque hoy se exprese con un lenguaje más moderno y con una organización mucho más amplia.
“Hoy nosotros queremos ser el motor de confianza de los que mueven el país”, afirmó. La frase acompaña la nueva etapa de la marca corporativa, que busca fortalecer a Automaq como identidad principal por encima de sus distintas representaciones. Es decir, la compañía no renuncia al peso de las marcas internacionales que representa, sino que procura consolidar una lectura más integral de su rol en la economía paraguaya.
En ese proceso se inscribe también el concepto “Moverse es crecer”, presentado en el marco del aniversario. Más que un eslogan, la idea apunta a conectar la historia de la empresa con los sectores a los que acompaña: personas, empresas, productores, industrias y actividades que necesitan movilidad, maquinaria, neumáticos, logística y servicios para operar.

Plataforma diversificada
Actualmente, Automaq cuenta con más de 450 colaboradores y presencia en puntos estratégicos del país. Su operación se organiza en divisiones comerciales que abarcan automóviles, maquinaria agrícola, maquinaria vial y forestal, logística con camiones y montacargas, y neumáticos. Esa estructura le permite participar en distintos momentos de la cadena productiva y acompañar áreas claves del crecimiento nacional.
Entre sus representaciones figuran Peugeot y Citroën en automóviles; John Deere en el sector agrícola; Komatsu y Bomag en maquinaria vial y forestal; Clark, DAF y TRP en logística; además de Michelin, BFGoodrich, GRI, llantas Alcoa y la próxima incorporación de Nexen en neumáticos.
Para Pecci, el fortalecimiento de la marca corporativa responde justamente a esa amplitud. “Primordialmente somos Automaq”, expresó durante la entrevista. Luego vienen las marcas, las divisiones y las unidades de negocio, pero el primer vínculo con clientes y colaboradores debe estar sostenido por una identidad común.
Inversión y expansión
La nueva etapa también viene acompañada por inversiones. Según Pecci, la estrategia de crecimiento apunta a sostener las distintas divisiones con más infraestructura, nuevos servicios, tecnología y capacitación. La compañía ya cuenta con terrenos en zonas como Concepción, Pedro Juan Caballero, Filadelfia y Encarnación, donde proyecta fortalecer su presencia con locales propios y operaciones alineadas a las necesidades de cada región.
Por ende, se observa que la apuesta territorial responde a la evolución del país productivo. El agro, la infraestructura, la construcción, la logística y el desarrollo forestal demandan mayor cercanía, soporte técnico y capacidad de respuesta, por lo que para una empresa que construyó parte de su identidad sobre la posventa, estar cerca del cliente es una condición estratégica.
A ello se suma la inversión constante en tecnología y transformación digital, como parte del proceso de modernización de los sistemas internos de la compañía. Pecci también destacó el desarrollo permanente de los colaboradores, impulsando programas de capacitación y actualización que fortalecen las capacidades del equipo y acompañan el crecimiento del negocio.

Personas y futuro
Después de más de seis décadas, el desafío no pasa solo por vender más o sumar marcas. Para Pecci, el reto central es seguir desarrollando una posventa de primer nivel, mantener una relación cercana con los clientes, comprender sus necesidades y fortalecer los equipos humanos que hacen posible la operación.
La mirada sobre el futuro combina continuidad y adaptación. En un mercado donde cambian las tecnologías, los hábitos de movilidad, las exigencias productivas y los modelos de negocio, Automaq busca sostener una identidad reconocible sin quedar atada al paso de los años. La empresa familiar, en este caso, se proyecta desde la profesionalización y desde una cultura que intenta trascender a sus accionistas.
“Que se diga que la familia supo potenciar lo que recibió de su fundador”, señaló Pecci al imaginar cómo debería ser leída la etapa actual dentro de 30 años. También habló de una empresa capaz de crear oportunidades para que sus colaboradores crezcan humana, profesional y económicamente.
Este punto permite entender el aniversario más allá de la fecha. Para Automaq, los 65 años funcionan como una pausa para mirar el camino recorrido, pero también como una declaración de futuro. En un país que se mueve a través del campo, las fábricas, la construcción, la logística y la movilidad, la compañía busca seguir ocupando un lugar desde el respaldo, la cercanía y la confianza.
<b>¿Sabías que?</b>
- Durante la visita de Juan Pablo II al Paraguay en el 88, Automaq puso a disposición vehículos Peugeot para acompañar la comitiva del Santo Padre. Según relató Jorge Pecci, fueron seis Peugeot 405 blancos y choferes vinculados a la empresa. Él mismo, entonces muy joven, participó de aquella experiencia. Uno de esos vehículos, contó, todavía se conserva como parte de la memoria de la compañía.
