En esta primera entrega de Detrás del CEO, Jorge D. Pecci M. se aparta por un momento del discurso corporativo para hablar de los rasgos, aprendizajes y convicciones que atraviesan su manera de conducir Automaq. En una conversación breve y directa, el ejecutivo aborda la herencia familiar, las exigencias del cambio, el vínculo con los clientes y aquello que, fuera de la oficina, lo ayuda a mantener los pies sobre la tierra.
- ¿Qué rasgo de su padre reconoce hoy en su propia manera de conducir Automaq?
Definitivamente la tenacidad.
- En una empresa familiar con 65 años, ¿qué resulta más difícil: preservar lo que funciona o animarse a cambiar?
Creo que ambas cosas cuestan. Pero, sin dudas, lo que más cuesta es vivir al ritmo que impone el mercado actual.
- Al tomar una decisión importante, ¿qué pesa más: los números, la experiencia, la intuición o escuchar al equipo?
Dependiendo del grado de inversión que requiera cada decisión, varía el peso. Pero, por encima de todo y ante cualquier decisión que se tome, muy importante es analizar la viabilidad que tiene la decisión tomada. Es decir, el retorno.
- ¿Dónde se siente más cómodo: recorriendo un taller, visitando el campo, conversando con clientes o revisando números en la oficina?
Hablando con clientes, me siento muy cómodo. Es algo que me gusta.
- Un cambio productivo del país que lo haya sorprendido especialmente a lo largo de su carrera.
Creo que hoy la Ruta PY 02, Asunción - Ciudad del Este, representa realmente un cambio enorme para la logística y los negocios. Este es el camino que tiene que seguir el Paraguay, el de la infraestructura.
- Un error de gestión que hoy agradece haber cometido a tiempo.
Cambiar a las personas que no logran desarrollar los cambios necesarios en el puesto que sea, es una tarea dura, pero que al poner al frente a personas que sí lo hacen, te dan la satisfacción de seguir impulsando la compañía en la correcta dirección, cumpliendo con el objetivo más importante que es la de garantizar el crecimiento sostenible.
- ¿Hay algún automóvil, camión o maquinaria que le despierte un interés que vaya más allá del negocio?
Hoy en día, todo lo que hace a la tecnología en el sector agropecuario es impresionante, me deja fascinado. Vamos a tener novedades para los agronegocios próximamente.
- ¿Qué lo ayuda a salir del “modo presidente” y desconectarse al final del día?
Mis hijos, mi señora y el deporte son, sin lugar a dudas, la manera de conectarme con lo más importante de la vida: la familia.
- Un consejo que suele dar a los demás, pero que a veces le cuesta aplicarse a sí mismo.
Priorizar; mantener la tranquilidad ante situaciones complicadas. Fácil decirlo, pero es complicado hacerlo.
- Si pudiera conversar hoy con Don Antonio Luis Pecci Saavedra, ¿qué le gustaría contarle sobre la empresa en la que se convirtió Automaq?
Me gustaría contarle que la empresa siguió sus enseñanzas y conserva su legado, principios y valores, y que, a través de ello, logró seguir siendo sostenible, rentable y generadora de empleo, que es lo que él siempre quiso. Cuando comencé en Automaq, éramos 80 personas; hoy somos 450 familias que se ganan el pan de cada día con honestidad, y eso lo pondría muy orgulloso.
