Paraguay no suele aparecer ante la industria internacional de agroquímicos como un lugar desde donde fabricar, analizar o distribuir productos hacia otros países. Sin embargo, Agrofuturo viajó a China con la intención de disputar, al menos, un espacio dentro de esa conversación.
La empresa paraguaya participó como expositora en la décima edición del China Pesticide Exporting Workshop (CPEW), realizada la semana pasada en Hangzhou. Claudio Pusineri, director comercial de la compañía, fue uno de los conferencistas invitados para hablar sobre el mercado paraguayo y las posibilidades de utilizar al país como base para una expansión hacia América Latina.
El planteamiento llevado a China fue mucho más allá de la presentación de un portafolio de productos. La firma habló sobre el aprovechamiento de la estructura industrial, tributaria y logística disponible en Paraguay para que fabricantes extranjeros puedan desarrollar aquí parte de los procesos necesarios antes de ingresar a los mercados regionales.
Cabe dimensionar que China ocupa una posición central dentro de la industria mundial de protección de cultivos. De allí provienen materias primas, ingredientes activos y productos formulados que posteriormente son registrados y comercializados en países agrícolas. Por eso, el CPEW reúne precisamente a empresas chinas interesadas en exportar y a representantes de mercados que pueden absorber esa producción o convertirse en socios locales.

Paraguay con segundo papel
“La participación de Agrofuturo en el CPEW representa mucho más que la presencia de una empresa; representa la oportunidad de mostrar al mundo el enorme potencial que tiene Paraguay para convertirse en el principal puente entre Asia y Latinoamérica en la industria de protección de cultivos”, señaló Pusineri.
La propuesta apunta a que Paraguay pueda captar procesos que hoy se realizan fuera del país, como la formulación, el fraccionamiento, los análisis laboratoriales y la distribución de productos hacia otros mercados de la región.
Base industrial
Agrofuturo fue fundada en 1996 y se especializa en la formulación y el fraccionamiento de defensivos agrícolas. Cuenta con una planta en Asunción y otra en Chaco’i, Villa Hayes, dentro de un predio de 45 hectáreas que reúne más de 8.000 metros cuadrados de construcciones; también mantiene operaciones en Bolivia y Colombia.
La firma cuenta con capacidad propia para desarrollar, formular, fraccionar y controlar productos agroquímicos. También acompaña el proceso comercial, desde la adquisición de materias primas hasta la entrega del producto terminado, disponiendo además de un laboratorio que cuenta con un bioterio, realiza análisis fisicoquímicos y presta servicios a clientes del exterior. También ofrece estudios utilizados en los procesos de registro de agroquímicos, entre ellos pruebas toxicológicas y ecotoxicológicas sobre aves, peces, abejas, algas y otros organismos.
Una puerta regional
La propuesta presentada en China se apoya, en buena medida, en el régimen de maquila. La Ley N° 7547, vigente desde septiembre de 2025 y reglamentada en abril de este año, permite que una empresa establecida en Paraguay produzca bienes o preste servicios por cuenta de una compañía domiciliada en el extranjero.
El régimen establece un tributo único del 1% sobre el valor agregado nacional o sobre el valor de la factura de exportación, tomando el monto que resulte mayor. Contempla además la suspensión de tributos aduaneros para los insumos incorporados al proceso y la posibilidad de exportar al Mercosur sin aranceles cuando se cumplen las reglas de origen.
Aplicado a la industria agroquímica, este modelo permitiría que una empresa extranjera envíe materias primas o ingredientes activos a Paraguay para su formulación, análisis, envasado o fraccionamiento. El producto terminado podría ser exportado posteriormente hacia otros destinos.
No obstante, la ventaja tributaria no resuelve todo el proceso. Los defensivos agrícolas están sometidos a registros y controles específicos en cada mercado. Brasil, Argentina, Bolivia o Colombia pueden exigir estudios, documentación, ensayos y plazos diferentes. La proximidad geográfica tampoco elimina los costos logísticos ni garantiza el acceso comercial. Por eso, ante ese escenario adquiere mayor peso el conocimiento y experiencia que se pueda tener desde el plano local.
Agrofuturo ya trabaja en algunos de estos eslabones y tiene presencia comercial fuera del país. Lo que buscó en Hangzhou fue presentar esas capacidades directamente ante fabricantes chinos que necesitan socios para acercarse a mercados donde no conocen en detalle las normas, los cultivos ni los canales de comercialización.
Maquila en expansión
En la oportunidad, la carta de presentación se realizó por medio del régimen de maquila, ya que posee una escala considerable dentro de las exportaciones industriales y la balanza comercial paraguaya. En 2025, las ventas de las empresas maquiladoras superaron los US$ 1.300 millones, mientras que el sector cerró el año con 35.357 puestos de trabajo.
Si bien la producción sigue concentrada principalmente en autopartes, confecciones, aluminio, alimentos y plásticos, los productos químicos y farmacéuticos van ganando mayor participación, formando parte activa de la oferta exportadora bajo este sistema.
Asimismo, el principal mercado sigue siendo la región. Durante 2025, el 82% de las manufacturas producidas bajo maquila fue enviado al Mercosur; Brasil recibió el 64% del total y Argentina, el 16%.
Esos destinos son también dos de los mayores mercados agrícolas de América Latina. Para una industria que busca producir cerca de sus clientes y reducir la distancia entre los fabricantes asiáticos y el campo sudamericano, Paraguay ofrece un régimen exportador activo, instalaciones industriales y acceso terrestre a ambos países.
