Cynthia López: la contadora que hizo de un alfajor una empresa que emplea a 120 personas

Cynthia López Escobar - Tatakua Alimentos SA
Cynthia López Escobar - Tatakua Alimentos SA

Tatakua Alimentos cumple 20 años con una facturación que creció 30% en 2025. Con un nuevo local en Cara Cará y las Tatakua Alimentos en marcha, su directora asegura que el mayor desafío no fue vender, sino aprender a delegar.

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A los 15 años, Cynthia López Escobar ya trabajaba. Tres décadas después, dirige una empresa que emplea a 120 personas y controla cada eslabón de su negocio: desde la elaboración del alfajor hasta su llegada a la góndola y a la mesa del cliente final.

Tatakua Alimentos SA nació en 2006 y en 2026 celebra dos décadas de trayectoria. La fecha la encuentra en plena expansión: busca consolidar su presencia en el mercado local, profesionalizar sus procesos y abrir nuevas puertas comerciales fuera del país.

Para su directora, el crecimiento tuvo un costo menos visible que las cifras. Construir equipos, delegar y confiar en las personas sin descuidar los detalles fue, reconoce, uno de los aprendizajes más duros de su gestión.

Para ella, liderar implica formar colaboradores, establecer procesos claros y trabajar en conjunto hacia objetivos comunes.

Números en alza

En 2025, la facturación de Tatakua creció 30% frente al año anterior. Para 2026, la compañía proyecta cerrar con un incremento adicional del 20%.

López Escobar atribuye esos resultados al compromiso del equipo, a la confianza de los clientes y a la decisión de seguir creciendo. Pero advierte que cada etapa trae un desafío nuevo: fortalecer la organización sin perder la esencia de la marca.

Este año, la firma amplió su propuesta gastronómica con la apertura de El Patio de Tatakua, en el Complejo Cara Cará. Al mismo tiempo, comenzó a impulsar con más fuerza sus exportaciones, con el objetivo de posicionar sus productos fuera del Paraguay.

La escuela del trabajo

Es contadora de profesión, pero considera que su verdadera formación ocurrió en el trabajo. La experiencia le enseñó a tomar decisiones, resolver problemas y aceptar que siempre hay algo por mejorar.

Entre sus principales lecciones, destaca una: respetar los tiempos de cada proceso. En sus primeros años creyó que podía acelerar los resultados con soluciones rápidas. Con el tiempo entendió que construir algo sólido exige dedicación, paciencia y perseverancia.

Hoy, su mayor satisfacción es ver crecer a Tatakua, generar empleo y lograr que sus productos sean reconocidos dentro y fuera del país.

Empresa y familia

El desarrollo de la empresa estuvo atravesado por decisiones personales. Durante los primeros cinco años de matrimonio, ella y su esposo, Saúl, postergaron la llegada de los hijos para dedicarse de lleno a construir Tatakua.

Hoy es madre de tres hijos, esposa y empresaria. Admite que equilibrar esos roles no siempre resulta sencillo y señala el apoyo de su compañero como clave para sostener el día a día.

A sus 46 años, sostiene que las mujeres no necesitan ajustarse a un único modelo de éxito. Pueden elegir ser madres a tiempo completo, desarrollar una carrera profesional o combinar ambas cosas. Lo importante, afirma, es que cada elección responda a un propósito de vida propio.

Disciplina y criterio

A la hora de liderar, considera esenciales la disciplina, el criterio, la capacidad de decidir y la confianza en una misma. Suma otras condiciones: involucrarse en los procesos, escuchar, rodearse de personas capaces y reconocer los errores.

A las mujeres que quieren emprender les aconseja no esperar a sentirse completamente preparadas. Estudiar, trabajar, preguntar y aprender haciendo, resume.

Su filosofía cabe en una sola frase, que también explica dos décadas de exigencia y compromiso: «Si vas a hacer algo, hacelo bien; si no, no lo hagas».