Mejores precios y clima favorecen la ganadería en Itapúa tras años complicados

Hato ganadero
El hato ganadero en Itapúa se redujo.

Después de varios años complicados, el rubro ganadero en Paraguay mejora su desempeño este 2025, con condiciones climáticas favorables y los precios que hoy dan respiro a la producción. Aunque la preocupación del rubro en la actualidad pasa por la decisión de la vacunación antiaftosa y la caída del hato.

El sector ganadero mejoró sus perspectivas de crecimiento este año, impulsado por los precios pagados al productor, la apertura de mercados y condiciones climáticas más favorables. El presidente de la Regional Itapúa de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Horacio Sierra, señaló que la situación productiva en el país “está mucho mejor” .

Desde el rubro están expectantes de la decisión del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) sobre la posibilidad de dejar de vacunar contra la aftosta, y se oponen al considerar que la inmunización es “un seguro que permite producir tranquilo y llegar a más mercados”.

Reducción del hato

Otro gran desafío del sector pasa por aumentar los números del rebaño bovino en Paraguay. El gremialista contó que Itapúa registra aproximadamente 420.000 cabezas de ganado, distribuidos en aproximadamente 115.000 productores, de esos solo 1.100 ganaderos (10%) poseen más de 100 cabezas de ganado.

“La previsibilidad del negocio ganadero se volvió más irregular, por la baja en los precios, los insumos que se encarecieron y el clima que no acompañó”, explicó.

El productor lamentó que esa situación haya derivado en la reducción importante de cabezas en el departamento. Itapúa años atrás contaba con 500.000 cabezas y este 2025 se redujo casi 100.000.

Repoblar el hato con calidad y estrategias productivas
Repoblar el hato con calidad y estrategias productivas

Disminución de la producción ganadera

Por la mala situación del rubro, el productor sintió la necesidad de observar otro tipo de producción. Algunos apostaron a la agricultura mecanizada y a la forestación, contó.

“Para algunos ganaderos era más rentable arrendar sus campos a productores agrícolas. En consecuencia, muchos dejaron o disminuyeron su producción ganadera y destinaron parte de su tierra al cultivos de soja, trigo y a la producción forestal”, amplió.

Destacó que después de años “muy duros” se tienen mejores expectativas para producir con los buenos precios y toda vez que la seguridad en el campo sea mayor.