Trazabilidad: el pasaporte para el mercado prémium

Trazabilidad: el pasaporte para el mercado prémium
Trazabilidad: el pasaporte para el mercado prémiumArchivo, ABC Color

Con un total de 12,7 millones de cabezas de ganado bovino, Paraguay enfrenta el desafío de profesionalizar su sistema de seguimiento animal. Mientras el Sitrap garantiza hoy el acceso a la Unión Europea, la llegada del SIAP y las nuevas exigencias socioambientales del Retsa marcan la hoja de ruta para una ganadería que no admite improvisaciones para seguir conquistando los mercados más exigentes.

Paraguay se consolida como un jugador de peso en el mercado global de proteínas, con un stock que alcanza 12.700.000 cabezas de ganado bovino. Sin embargo, detrás de las cifras, reside una realidad que define el techo de nuestra competitividad: de ese total, solo 844.000 animales, apenas el 6,6%, están integrados efectivamente al Sistema de Trazabilidad del Paraguay (Sitrap).

Esta brecha no es solo estadística; es el termómetro de una industria que debe decidir entre la comodidad del mercado convencional o la rentabilidad de la élite exportadora. En conversación exclusiva con ABC Rural, el Dr. Francisco Parcerisa, presidente de la Oficina de Registros de Establecimientos Ganaderos para Exportación y responsable operativo del Sitrap, analiza el presente y el futuro de una herramienta que define la elegibilidad de nuestra carne en los destinos más exigentes del mundo.

La ruta al mercado prémium
La ruta al mercado prémium

La ruta para llegar a Europa

El circuito se inicia con la inscripción del productor en el Senacsa (Sigor), quien registra al establecimiento y al productor en el Paraguay; a partir de ahí, el productor está habilitado y puede hacer toda la gestión de compra, venta de ganado, registro de nacimientos, vacunaciones oficiales (aftosa y brucelosis).

El siguiente paso constituye la identificación obligatoria de los terneros por parte de cada productor, a partir de la implantación del SIAP.

Y, finalmente, además de cumplir con lo anteriormente citado, los productores que quieran exportar a la Unión Europea se inscriben de manera voluntaria al Sitrap, donde deben cumplir todos los requisitos del sistema para obtener un Certificado de Habilitación Oficial expedido por el Senacsa.

A partir de allí, cada productor remite de forma mensual obligatoria los registros de movimiento, sanitación, suplementación y reproducción al Sitrap; los animales deben cumplir la cuarentena obligatoria en el establecimiento y deben pasar por un proceso de certificación preembarque.

Toda esta ruta descrita es el camino para cumplir con los requisitos fundamentales para obtener la elegibilidad de los animales al mercado de la Unión Europea.

El Sitrap: de un registro a un seguro de calidad

El Sitrap no es un trámite burocrático; es un sistema de información auditable diseñado para otorgar garantías totales sobre la historia de cada ejemplar. Según explica el Dr. Parcerisa, el sistema permite certificar el origen, movimientos, sanidad, nutrición y el historial reproductivo mediante la identificación individual.

“Tenemos toda la información del ejemplar para dar la garantía al consumidor final”, señala el experto. Esta transparencia es la que permite que Paraguay mantenga abiertas las puertas de la Unión Europea (UE).

No obstante, el escenario está cambiando y aparecen nuevas siglas en el horizonte del productor.

SIAP vs Sitrap

Uno de los puntos críticos señalados por el titular de la Oficina de Registros es la confusión reinante sobre el nuevo Sistema de Identificación Animal del Paraguay (SIAP), implementado por el Senacsa ​​desde julio de 2024.

Es imperativo aclarar que estar registrado en el SIAP no equivale a estar habilitado en el Sitrap. Mientras que el SIAP es una herramienta de identificación de alcance nacional para animales nacidos a partir de mediados de 2024, no sustituye los requisitos específicos del Sitrap para la exportación a Europa. “La identificación SIAP es obligatoria e importante para ordenar el país, pero no garantiza por sí sola el ingreso a mercados de trazabilidad individual”, advierte el experto.

El incentivo: de Chile a la Unión Europea

La historia de la trazabilidad en Paraguay ha tenido altibajos dictados por el bolsillo. En los inicios del Sitrap, el sistema era la “llave” para acceder a Chile y Europa, lo que se traducía en mejores precios para el productor.

Sin embargo, cuando Chile flexibilizó sus exigencias, permitiendo carne sin trazabilidad individual, el diferencial de precios se diluyó, provocando que muchos ganaderos optaran por retirarse del sistema, presionados también por años de sequía y condiciones climáticas adversas.

Sin embargo, hoy la tendencia parece revertirse. La Unión Europea está elevando la vara con requisitos que no solo miran al animal, sino a su entorno.

Trazabilidad: el pasaporte para el mercado prémium
Trazabilidad: el pasaporte para el mercado prémium

Cinco centavos de dólar por kilo vivo del animal trazado

Uno de los motivos por los que algunos productores dejaron el Sitrap tuvo que ver con el factor económico, narra el especialista: “Ni nosotros como institución ni los productores tenemos injerencia en la fijación de precios; actualmente los frigoríficos están pagando cinco (5) centavos de dólar por kilo de carne del animal trazado”.

Por este motivo, explica Francisco Parcerisa, se han realizado reuniones con los productores para buscar la forma de cómo mejorar la remuneración; a su criterio, esos 5 centavos de dólar por kilo no pagan el esfuerzo y el costo que tiene el productor para hacer la certificación.

Retsa y el desafío socioambiental

El nuevo gran reto para el campo paraguayo es la reglamentación europea sobre productos libres de deforestación. Para responder a esto, Paraguay ha desarrollado el Registro de Establecimientos con Trazabilidad Socioambiental (Retsa). Esta herramienta permitirá cumplir con las nuevas normativas ambientales, asegurando que la carne exportada no provenga de áreas deforestadas después de los plazos establecidos por la UE.

La integración de la trazabilidad individual del Sitrap con los datos geoespaciales del Retsa será el blindaje necesario para proteger nuestras exportaciones. Es, en esencia, la evolución de una ganadería que debe ser tan productiva como sostenible.

Ganarp: el monitoreo digital

Para facilitar el camino, la Asociación Rural del Paraguay (ARP), luego de ser adjudicada por el Mitic, está desarrollando Ganarp. Se trata de un sistema de gestión ganadera multiplataforma que permitirá al productor administrar integralmente la información de su establecimiento desde una notebook o un celular.

Ganarp está diseñado para medir la eficiencia y la producción en tiempo real, convirtiéndose en el aliado estratégico para elevar el estándar de gestión a nivel país. No es solo un software; es la profesionalización del agronegocio llevada a la palma de la mano del productor.

¿Cuánto cuesta llegar a la mesa prémium?

Para que el productor sea parte del Sitrap, que es la garantía del origen de lo que consume el mercado, los establecimientos inscriptos pagan una anualidad de G. 2.400.000, además de los servicios de un médico veterinario privado encargado de las prácticas sanitarias del establecimiento, algo que la mayoría tiene.

Según estimaciones técnicas, el costo promedio ronda los G. 10.000 por animal al año. Un monto que, en perspectiva con los beneficios de acceso a mercados prémium y el ordenamiento interno que genera en la estancia, resulta marginal.

Tomando en cuenta que el sector agropecuario es el motor de la economía nacional, la trazabilidad no puede ser vista como un “extra”, sino como la base fundamental de la cadena de producción para sostener el prestigio internacional.

El éxito de modelos industriales como el de Paraguay Pork en el rubro porcino, según cuenta Francisco Parcerisa, que opera bajo estándares europeos de bienestar animal, demuestra que cuando Paraguay se propone producir con calidad mundial, si se puede y lo más importante, los mercados responden.

El Sitrap, el SIAP, el Retsa y Ganarp son las herramientas. La decisión de usarlas para liderar el mercado global está en cada productor.