Los motocultivadores que necesitaban reparaciones o mantenimiento fueron trasladados desde diferentes puntos del departamento de Cordillera por productores y técnicos de la Dirección de Extención Agraria hasta el Instituto de Agromecánica, para su posterior reparación. Esa imagen cambió cuando técnicos de ASIA Technology desembarcaron en el Instituto con una consigna clara: no solo enseñar, sino trabajar codo a codo con los estudiantes hasta poner cada máquina en marcha.
La tercera edición del programa ASIA Total reunió durante dos jornadas a más de 100 alumnos del último año del instituto, técnicos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y productores hortícolas de la zona. El resultado fue concreto: 15 motocultivadores recuperados y operativos, y una generación de futuros técnicos con horas reales de diagnóstico y reparación.
Del aula al taller, sin escala
Los trabajos de recuperación fueron el eje de la actividad. Cada alumno participó del diagnóstico, la reparación y la puesta a punto de los equipos, con la guía directa de los especialistas de ASIA Technology. No fue una demostración: fue producción real con supervisión técnica.
Las jornadas incluyeron demostraciones dinámicas en campo, donde estudiantes, técnicos de la Dirección de Extensión Agraria (DEAG) y agricultores intercambiaron experiencias sobre uso eficiente y mantenimiento preventivo de las máquinas.

Alianza público-privada con foco en el productor
El programa se articuló con la Dirección de Educación Agraria (DEA) y la DEAG, organismos del MAG que trabajan directamente con las escuelas agrotécnicas y los productores de base. Esa tríada, empresa privada, institución educativa y extensión estatal, es la apuesta del modelo.
La actividad también estuvo abierta a productores hortícolas y técnicos de la región, que participaron de las charlas sobre buenas prácticas agrícolas y comercialización. En zonas como Caacupé, donde la producción depende en gran medida del motocultivador, mantener esa maquinaria operativa no es un detalle técnico: es condición de rentabilidad.
Un modelo que se replica
ASIA Total llega a su tercera edición con un esquema probado: capacitación intensiva en campo, recuperación de equipos en desuso y articulación con instituciones locales. La apuesta es consolidar ese formato como una plataforma anual de transferencia tecnológica que acompañe el ciclo lectivo de las escuelas agrotécnicas del país.
Con cada edición, el programa suma no solo técnicos mejor formados, sino también máquinas que vuelven al trabajo productivo. En un país donde la agricultura familiar y la pequeña producción siguen siendo motor del interior, esa ecuación importa.
