Política y descuido a niños

Lo ocurrido es los días pasados con el niño Tobias, Suárez, en Reducto, demuestra cuánta desprotección sufren los chicos en Paraguay, en todo sentido. Claro, se ve la falta del deber del cuidado por parte de sus padres, al dejarle salir a comprar café con lluvia intensa.

Al nene, de 12 años le arrastró el potente raudal. Entro en la boca de un alcantarillado en construcción y que no tenía tapas ni vallas de protección ni letreros de alertas para la gente. Paso una semana para encontrar el cuerpo de Tobias, como a 4 kilómetros del punto donde cayó qué es cerca de Popeye y se llevó el agua hasta cerca de Aratiri en curso de arroyo Tayazuape.

Ahora se debate, después de sepultarlo, si tuvieron la culpa los padres o el intendente Felipito Salomón. O los encargados de la obra de construcción. Primero, si esa obra no existía, Tobias no iba a caer en ese mortal agujero. Y también tenían que poner señales para que la gente que circula por esos lugares tomen precauciones.

No es la primera vez que sucede. Ojalá sea el último. Las obras tienen sus fiscalizadores y deben pasar, con estos cambios climáticos y lluvias constantes, revisar puntillosamente cada día y hora esos trabajos. La precariedad y la negligencia asusta en el Paraguay. Los intendentes y concejales aprueban las obras a los amigos, porque sabemos muy bien, que por debajo de la mesa, corre mucho dinero de coimas.

Siempre hay que hacer gotear o más bien chorrear la plata, dulce, para que esta gente te dé el ok a los pliegos y condiciones. Sabemos muy bien como funciona la cosa. Así los trabajos, aparte de hacerse mal, nunca concluyen. Los perros devoran el dinero a la velocidad del rayo láser y abandonan sin ningún problema, las tareas. Sobre facturando los costos y esperando nuevo desembolso, con cualquier ridículo pretexto.

Esto pasa con construcción de rutas, empedrados, asfalto, puentes, escuelas, hospitales, y otros proyectos. Es una comilona escandalosa, donde meten sus cucharas, intendentes, concejales y empresas constructoras qué se hacen todos millonarios de esta forma. O que paso con el metro bus, de la época de Cartes. A quien se tiene que condenar es a Jiménez Gaona, ministro de obras públicas, en ese tiempo. Y podemos poner muchos ejemplos. Se hace ruta y asfaltado, y en una lluvia ya desaparecen. Y nadie cuestiona nada. Todos nos callamos. La gente va y vota otra vez por esos nefastos, inútiles y corruptos.

Y toda la culpa, según la opinión pública, es porque los padres explotaban al nene, dejándole vender empanadas por la calle. Y aquí se presenta otra realidad muy lacerante qué es la pobreza y la necesidad. Es una familia de 7 hijos y su papá salía con Tobias a buscar el pan de cada día. Tobi un mitai tan lindo y lleno de vida que acabo de una forma muy trágica y dolorosa. Por eso digo, tiene su culpa también el Estado porque no atiende a los niños que necesita muchas cosas. Alimentación, educación, vestimenta, salud, hogar, entretenimiento y amor. Ante un hecho como este, donde está el ministerio de la niñez y adolescencia. Donde está la codeni. Donde están el intendente y los concejales. Donde está Santi Peña. Y donde están los legisladores. Todos ellos disfrutando de la plata del pueblo en sus casas o en viajes por el mundo. Que les importa la triste situación de la niñez de su patria. Hay 4000 chicos que circulan por la calle. Venden caramelos, piden limosnas, limpian parabrisas o se colocan en los semáforos. A nuestras autoridades no les importa la situación de estas criaturas que sufren abusos y todo tipo de maltratos.

Están a punto de golpear tus puertas y pedirte votos. Vamos a interpelarlos seriamente. Que proyectos tienen para la niñez. Como van a sacarles de las calles, como van a educarlos, como se va a cuidar su salud física y mental. Como van evitar maltratos y violaciones.

Dejen de votar por escombros como Felipito, como los Samaniego, los Bachi y hermanos o tantas basuras que llenan los contenedores de la politiquería sucia y barata. Demasiado ya robaron Y piensan seguir. Ovalema. Ahora están maquillando a los apurones las calles, porque estamos ya en plena campaña de marzo a diciembre. Como hongos después de las lluvias aparecen pre candidatos. Eternos depredadores qué no tienen vergüenza. Una vez que se instalan en sus despachos dicen que los anteriores dejaron sin un céntimo la institución. Cada 4 años pasa lo mismo. Y los que llegan ya están mirando que festín harán con las arcas públicas, con los impuestos, las tasas, las multas, los cobros, las regalías y royalties. Todo lo miran con un apetito canibalistico. Todo lo tragan con velocidad de rayo. Si, la muerte de Tobi y la situación de otros niños, es la falta de políticas serias para darle a los chicos la protección qué merecen. Esto brilla por su ausencia y es responsabilidad del gobierno.