El amor imposible, la falta de dinero o una enfermedad grave son motivos frecuentes por los cuales las personas religiosas elevan sus oraciones a sus santos, con el fin de que las situaciones difíciles se esfumen del camino. Nuestro país posee una gran cantidad de creyentes, en su mayoría católicos, quienes recurren a diferentes tipos de santos a fin de que los mismos los protejan de todo mal.
Según la última edición del Martirologio Romano, libro donde figuran todos los santos y mártires reconocidos por la Iglesia Católica, existen unos 7.000 santos. No obstante, eso no es un impedimento para que los que no estén canonizados posean fieles que los veneren.
San la Muerte es uno de los que, al parecer, posee muchos devotos, ya que su imagen abunda en diferentes santerías; la invulnerabilidad al daño, mucha fortuna y amuleto para al amor que te rechaza son algunos de los poderes que se le atribuyen a este santo en particular. Al caminar por los pasillos del Mercado 4 se encuentran puestos de ventas de estampas, velas de colores, perfumes y estampillas de calaveras. ¿Te animarías a ser su devoto?
En varias esquinas de las ciudades, solemos encontrar pasacalles con la descripción “¡Gracias, San Expedito, por los favores recibidos!” que la gente publica después de que sus plegarias hayan sido escuchadas. Asimismo, San Gauchito Gil tampoco está registrado en el libro oficial, pero es un santo con miles de fieles en Argentina y en zonas fronterizas paraguayas; su don es que intercede por los viajeros y camioneros de rutas.
Sin dudas, hay un santo para cada situación como, por ejemplo, cuando la suerte se ausenta frecuentemente, se le peticiona a San Miguel Arcángel para terminar con todo mal. Así también, San Francisco de Asís es muy venerado por los católicos quienes acuden a su protección en momentos de mucha necesidad.
Si en algún momento olvidaste en dónde guardaste la llave de tu casa o no te acordás dónde pusiste tu billetera, encomendate a San Pascual. Él te ayudará a obtener resultados positivos, solamente cantando al son de su canción que dice así: “San Pascual bailarín, ayudame a encontrar lo que perdí (en tal lugar)”.
Muchos afirman que los santos son puros cuentos a los que la gente recurre como último recurso cuando la situación se pone hendy. ¿Vos qué decís al respecto?
Por Ezequiel Alegre (17 años)
