La boca es una de las partes más importantes del cuerpo y cualquier problema que afecte esa zona puede limitar acciones cotidianas como comer, beber o sonreír. El tratamiento de las enfermedades que puedan presentarse varía dependiendo de los síntomas. Por eso, es importante visitar al dentista varias veces al año para estar prevenidos.
Las enfermedades bucales no solo afectan a la zona de la boca, también impactan en diversas partes del organismo; por ello, debés tener una correcta higiene que garantice la eliminación de bacterias. Para las personas es muy importante contar con una dentadura blanca y saludable, pero al no cuidarla adecuadamente pueden aparecer las incómodas infecciones.
El Círculo de Odontólogos del Paraguay enumera las cinco enfermedades más comunes en nuestro país, de acuerdo a los diagnósticos realizados a varios pacientes. En primer lugar, está la caries dental, que es la destrucción del esmalte, la capa dura externa de los dientes. Es un problema que afecta a niños, adolescentes y adultos. Es causada principalmente por el consumo de azúcar y golosinas.
Luego, se encuentra la gingivitis, que se genera por un mal cepillado de dientes, el escaso uso de hilo dental y el tabaquismo. Consiste en la inflamación de las encías causada por la acumulación de placas bacterianas y sarro. Le sigue la periodontitis, una infección progresiva de las encías y pérdida del hueso dental, lo que provoca el desprendimiento de las piezas dentales.
Cuando no existe una limpieza adecuada, la boca puede albergar muchos gérmenes y bacterias, que ocasionan el cáncer bucal. Se manifiesta a partir de cualquier llaga, inflamación o ulceración que dure mucho tiempo.
Una mala higiene, caries y el tabaquismo son las causas del mal aliento en jóvenes y adultos; eso genera la halitosis, que ocupa el quinto lugar de la lista.
Para prevenir todas estas enfermedades, son más que importantes la higiene, el buen uso del cepillo y el hilo dental, y visitar periódicamente al dentista. Quién no recuerda las recomendaciones o plagueos que mamá y abuela nos decían cuando éramos pequeños: el de cepillarse tres veces al día, después de cada comida. Esa es la mejor manera de evitar los problemas que se puedan tener con la salud bucal.
Por Romina Ferreira (18 años)
