“Cómo quiero que haga frío, no soporto este calor infernal”, suelen exclamar algunas personas que no aguantan los rayos del sol. Para muchos, el ventilador ni el aire acondicionado pueden combatir el calor, por esa razón, algunos quieren que sea invierno todo el tiempo.
El mate dulce no puede faltar en los días de mucho frío, el termo con la leche recién hervida y la guampa cargada de coco rallado se vuelven fieles amigos de los jóvenes en una tarde de baja temperatura. Algunos prefieren disfrutar de una taza de chocolate caliente, pues no saben tomar mate porque les quema y piensan que esta bebida es solo para viejos.
En los días de extremo calor, la gran mayoría acude al tereré con mucho hielo y pohã ro'ysã. A muchos no les importa si sudan o si la ropa se les pega al cuerpo, ya que nada mejor que un día con fuerte sol.
¿Qué comemos cuando hace un calor de locos o el frío nos provoca temblores? Lo más común es el asadito con mandioca cuando el solcito se va escondiendo por las tardes. Mientras que, cuando el día está gris, algunos preparan un caldito de pollo o un rico mbejú con cocido.
Algunas razones por las que uno no tolera el calor suelen ser: no dormir bien por las noches, aguantar la transpiración del otro en el bus, soportar las picaduras de mosquitos y estar sudado todo el día. Por otra parte, la persona que no aguanta los días fríos se debe a que usar muchos abrigos es desesperante, levantarse temprano se convierte en un sufrimiento y las alergias atacan con todo, situación que te hace tener el pañuelo y Mentholatum siempre en el bolsillo.
El estilo de música también tiene mucho que ver con el estado climático; por ejemplo, cuando el sol se encuentra muy fuerte, los chicos prefieren escuchar temas más movidos y que transmitan felicidad. Sin embargo, cuando empiezan a caer algunas gotas y el viento hace que te pongas un abrigo, algunos optan por acostarse en la cama y poner canciones románticas, más lentas y tranquilas.
Algunos afirman que cuando baja la temperatura uno engorda más rápido. Tal vez, esta idea sea acertada, pues en tiempo de frío uno no quiere salir de la cama y solo prefiere comer mientras ve su película favorita. En cambio, en tiempos de verano, los chicos se alejan más de las habitaciones y buscan refrescarse en el patio o salir a recrearse.
Así como están las personas que prefieren los días grises, en donde el viento te hace temblar de frío y deseas no salir de la cama, se encuentran los que son felices con el solcito que te pone roja la cara. No está mal preferir un clima, pues con los dos uno puede sentirse cómodo y disfrutar de las actividades que podés realizar en cada estación.
Por Mónica Rodríguez (19 años)
