Los artesanos tienen algo divino en su labor: crear y transmitir emociones con sus trabajos. No tenemos nada que envidiar a las producciones de otros países, ya que aquí contamos con elaboraciones típicas para todas las preferencias.
Ahora que estamos teniendo bajas temperaturas, nos vendría bien un paseo a Piribebuy, ya que en este sitio se confecciona el popular poncho “para'i” de 60 listas. Esta prenda hecha de coloridos hilos es bastante abrigadora, por lo que la solución a los días fríos tiene tinte artesanal. El ao po'i, otra vestimenta tradicional, es confeccionado en Yataity del Guairá y su uso es tan cotidiano en el trabajo, una salida casual o en festivales de baile, sobre todo en época veraniega.
El exótico ñandutí, cuyo origen se entrelaza con la leyenda, es el emblema de la ciudad de Itauguá. Los bordados, similares a las telas de las arañas, tienen una cautivadora belleza y son admirados en muchos países. En Limpio, sombreros, pantallas y cestos surgen de las manos de los pobladores que, mediante talento y creatividad, tejen las hojas del karanda'y.
Los luqueños tienen mucho de qué enorgullecerse, ya que en “la República”, las joyas son el centro de su artesanía así como la fabricación de instrumentos musicales. En la ciudad se aprecian en muchas tiendas: cadenas, anillos, pulseras y otros materiales hechos de oro y plata. Trabajos en orfebrería y filigrana destacan a este pueblo y, por si fuera poco, en Luque también se elaboran juegos pirotécnicos y bombas.
Para los amantes de los juegos, Quindy es el centro del deporte rey. Si bien esta ciudad se destaca por la producción de balones de fútbol, tampoco faltan los de otras modalidades como el vóley y el hándbol. La confección de las pelotas conlleva un arduo trabajo con el cuero que incluye el cortado y la costura.
Debido a las influencias de las órdenes religiosas que llegaron al país, en muchas ciudades se moldean imágenes cristianas hechas de barro y madera. En ciudades de Cordillera, como Tobatĩ y Caacupé, sus artesanos se dedican a la elaboración de estatuas de Jesús, advocaciones marianas y los santos más populares. Mediante el arte sacro, los paraguayos demuestran su devoción y, casi en todos los hogares, veneran a sus protectores celestiales.
Ojo, muchas otras ciudades no fueron mencionadas en este recuento. Unas breves líneas serían incapaces de contener la vasta producción artesanal, porque para escribir sobre la misma llenaríamos las bibliotecas. Si este texto hizo volar tu imaginación, nada te impide recorrer los distintos puntos del país para admirar sus obras y regalarlas a tus seres queridos. ¿Cuál es tu artesanía favorita?
Por Víctor Martínez (19 años)
