Cuando decidís estudiar un bachillerato, en la mayoría de los casos, te guiás por algunos motivos que, tal vez, no te gusten. En el caso de las chicas, es habitual que estudien química o construcciones civiles, pero ¿electricidad? Al contar que estás aprendiendo sobre el área eléctrica, ya te dicen que eso no es para mujeres y, con más razón, porque por la sociedad es vista como una profesión solo para hombres.
“Estudio electricidad porque mi papá trabaja en eso” o “es fácil ingresar” son algunas excusas que utilizan las chicas cuando deciden aprender sobre la intensidad de corriente o la diferencia de potencial. Sin embargo, no es tan simple como se cree porque, una vez que estás ahí, las materias específicas te exigen mucho; además, no tiene sentido que te instruyas en algo si es que realmente no te gusta.
“¿Vas a pelar cables o picar paredes?” es lo que generalmente te dicen las personas si sos mujer y estudiás electricidad. Es cierto que las chicas no poseen la fuerza que tienen los hombres para realizar ciertas labores; no obstante, ya hay mujeres que están decididas a instruirse en esta especialidad porque les interesa.
Asimismo, muchos creen que colocar una lámpara incandescente o un tomacorriente es muy sencillo; sin embargo, el área eléctrica trabaja con mucha potencia y, por ello, cualquier error puede ser fatal. La electricidad te asusta, te quema o te mata, así que no es cualquier cosa manipular cables o aparatos conectados a la corriente.
Te imaginás que salte la llave de tu hogar y vos, ya que tenés los conocimientos necesarios sobre electricidad, podés comprender cuál es el problema o por lo menos identificar si el sistema de tu casa es monofásico o trifásico y tomar las precauciones que se requieran para no correr ningún riesgo.
Igualmente, debés tener en cuenta que ningún aprendizaje está de más; así también, no está nada mal saber cómo cambiar una lámpara incandescente o algo un poco más complicado como conocer la instalación eléctrica de la casa.
Por Yanina Sosa (16 años)
