Insultar a una persona con sobrepeso se considera como algo “normal” en la sociedad, pero discriminar a una flaca por su complexión física no es algo usual, ya que ser delgada es el deseo de muchas mujeres. Sin embargo, aquellas chicas muy flaquitas también sufren de bullying.
Martita pirulita, como le llama su mamá por ser tan flaca, es una joven de 22 años, pero en realidad parece de 15. Mientras muchas chicas desean bajar de peso, la muchachita anhela tener por lo menos algunos rollitos y subir unos cuantos kilos.
Desde pequeña, Marta fue muy flaquita y cualquier empujoncito de sus compañeros la hacía volar. Cuando era niña no sufría mucha discriminación, pues se llevaba bien con todos, pero al pasar los años, la joven empezó a recibir burlas como “se te salen los huesos” o “sos idéntica a una calavera”.
La madre de la muchacha en varias ocasiones la llevó al hospital, pues en la familia siempre fueron todos rellenaditos y Marta era la única que “iba a desaparecer ya” de tan delgada. Los médicos siempre decían que estaba bien y solo era por su metabolismo acelerado; a pesar de tomar suplementos y vitaminas, la joven seguía con un peso muy bajo.
Cuando Marta quería comprarse ropa, debía ir siempre a la sección de niños, pues, tristemente, en la boutique juvenil para ella las prendas eran enormes y le quedaban horribles. La pregunta de ¿sos modelo por eso tan flaquita? nunca faltaban en la vida de la joven.
Por más de que Marta comía y comía no lograba subir de peso, siempre se mantenía “flacuchenta”, como la llamaban sus compañeros de la secundaria. “Mi gran sueño es ser gordita, no sé cómo hacen las demás chicas para subir tan rápido de peso”, exclamaba todos los días la joven.
No solo las obesas sufren de discriminación, sino también las flaquitas cuando se las tachan de “huesos, escarbadientes, anoréxica y calavera andante”. Mucha gente piensa que las personas delgadas no tienen fuerza, son frágiles y se pueden romper fácilmente.
¿Es feliz una flaca por no subir de peso? Tal vez, más de una esté contenta con el cuerpo de avispa, pero algunas delgaditas sufren diariamente. Mientras varias mujeres desean perder peso, muchas chicas desean ganar unos kilos más y sentirse conformes con sus cuerpos. ¿Qué tal un grasiento asado, con pan, y de postre una gran porción de torta de chocolate?
Por Mónica Rodríguez (19 años)
