El prófugo por un atentado ocurrido en 2019 que se dio por detenido resultó ser Osmar Rigoberto Palacios Chávez, de 36 años, quien sorpresivamente apareció el viernes de madrugada en la oficina de guardia de la comisaria 4° de Capitán Bado, dependiente de la Dirección de Policía de Amambay.
Según los datos obtenidos, la jueza de Capitán Bado, Vivian Marina Quiñónez Vargas, decretó la prisión preventiva de Palacios Chávez, procesado por supuesta tentativa de homicidio, quien hoy lunes debe ser remitido a la penitenciaría regional de Pedro Juan Caballero.
La fiscala de Capitán Bado, Sarita Bonzi García, confirmó que el hijo del político colorado está imputado por homicidio doloso en grado de tentativa.
Estaba borracho y no quiso que lo controlaran
El ahora procesado Osmar Rigoberto Palacios Chávez era buscado desde el 18 de agosto de 2019, cuando supuestamente le disparó con una pistola al suboficial inspector Mariano Ruiz Mora, de 33 años en ese momento, quien era personal de esa misma comisaría 4° local.
El citado agente formaba parte de un grupo que hacía una barrera de control sobre la línea internacional, que separa Paraguay del Brasil, donde apareció un automóvil Toyota Premio plateado que se dirigía hacia ellos en zig zag.
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Como era peligroso el desplazamiento del citado vehículo, los policías pararon al conductor, pero este inmediatamente adoptó una actitud prepotente, negándose a someterse al control e invocando a su padre, el entonces concejal de Capitán Bado, Héctor Palacios, quien de hecho llegó a ser intendente interino de la ciudad y luego candidato a la Intendencia.
Policía herido en atentado sobrevivió
El joven que supuestamente disparó contra el policía escapó del lugar y se mantuvo escondido durante todo este tiempo.
El policía herido afortunadamente sobrevivió, pero luego de un largo periodo de recuperación, volvió a trabajar.
De acuerdo con los informes recabados, Osmar Rigoberto Palacios Chávez ya tenía en esa época un antecedente por el homicidio de Leonardo Amarilla Ferreira, ocurrido el 5 de marzo de 2017 en Pedro Juan Caballero.
Sin embargo, había sido liberado en esa causa por el juez Leonjino Benítez, quien después sería echado del cargo por otorgar la libertad al poderoso narco badeño Felipe Escurra Rodríguez, alias Barón Escurra, quien hasta ahora sigue prófugo.
