Miembro del clan Rotela estaba operando a una cuadra de la Iglesia de Altos

Cristhian Javier Ayala Escobar,  fue nuevamente detenido con evidencias y puesto puesto a cargo del Ministerio Público.
Cristhian Javier Ayala Escobar, fue nuevamente detenido con evidencias y puesto puesto a cargo del Ministerio Público.

Un miembro de la organización criminal conocida como Clan Rotela fue detenido durante el allanamiento de una vivienda ubicada en el barrio San José de Altos, a una cuadra de la Iglesia. En poder del sospechoso se encontraron dosis de cocaína y crack, confirmaron voceros del departamento Antinarcóticos de la Policía.

Se trata de Cristhian Javier Ayala Escobar (33), precisamente con antecedentes por tráfico de drogas. Según los investigadores este sería primo del jefe de la organización criminal, el multi condenado Armando Javier Rotela Ayala, quien actualmente está recluido en la cárcel de máxima seguridad Martín Mendoza de Emboscada.

Los elementos encontrados en la propiedad allanada, también fueron remitidos al Ministerio Público.
Los elementos encontrados en la propiedad allanada, también fueron remitidos al Ministerio Público.

De acuerdo con datos proveídos por los investigadores, Cristhian estaban viviendo en la ciudad de Tobatí después de que salió en libertad, sin embargo, como en ese lugar estaba muy vigilado por las autoridades, se trasladó a la ciudad de Altos, también en la zona de la Cordillera, donde nuevamente comenzó a operar en la distribución de las drogas.

Es más, esta vez se instaló a una cuadra de la Iglesia de la ciudad, sitio en el que cada fin se de semana se llena de jóvenes que asisten a la diversas actividades como la catequesis y la misas.

Aparentemente Cristhian y varios de sus colaboradores a quienes estaba pagando con droga se acercaban a los chicos de la Iglesia para intentar meterlos en el mundo de la adicción y convertirlos en potenciales compradores.

Esa situación fue advertida por los padres, quienes denunciaron el hecho ante las autoridades policiales y el subcomisario Ángel Ibarra, jefe de la oficina regional del departamento Antinarcóticos en Cordillera inició las investigaciones del caso.

Sorprendido en la casa

Las primeras averiguaciones condujeron a los agentes a la propiedad que fue allanada en la tarde del sábado último, donde el sospechoso estaba viviendo con su madre, una señora de la tercera edad y dos hermanos, quienes supuestamente son consumidores.

El sospechoso fue detenido en el lugar y tenía en su poder 10 gramos de clorhidrato de cocaína y 15 gramos de crack, distribuidos en pequeñas dosis listas para la venta, explicaron los agentes antidrogas.