Policía Nacional recibe premio internacional por frenar el tráfico de animales y la deforestación

Una persona con tatuaje en el brazo y camiseta verde manipula huevos en laboratorio, usando guantes y con huevos sobre algodón.
Dos pasajeras malasias fueron detenidas en el aeropuerto con 44 huevos de guacamayos que pretendían llevar a Tailandia.

Unión Europea reconoció el operativo “Tarántula” de la Policía Nacional, que rescató fauna nativa y desarticuló redes de tala ilegal en reservas. Una oficial paraguaya también fue premiada de manera individual.

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La Policía Nacional fue galardonada con el Certificado de Excelencia Operativa otorgado por el programa de la Unión Europea EL PACTO 2.0 y la Red JAGUAR. La distinción internacional premia el papel que tuvo la institución dentro de la denominada Operación Tarántula, un despliegue policial que logró golpear con fuerza a las estructuras criminales dedicadas a la devastación de bosques y al comercio ilegal de especies silvestres.

El reconocimiento resalta el liderazgo de nuestro país para coordinar golpes contra la delincuencia ambiental, una de las actividades ilícitas que más golpea a la biodiversidad del continente.

Mención de honor para una oficial por tarea de inteligencia

La oficial Rosalba Amelia Ramírez López, integrante del Departamento de Bosques y Asuntos Ambientales (DEBOA) de la Policía Nacional y subsecretaria ejecutiva de la Red JAGUAR, recibió una mención de honor individual. La distinción personal obedece a su destacada labor en la articulación del trabajo de campo, el procesamiento de datos de inteligencia y el análisis de información sensible que permitió el éxito de las intervenciones.

Durante los rastrillajes y allanamientos, los agentes lograron incautar un importante volumen de rollos de madera y postes extraídos ilegalmente de reservas protegidas, además de confiscar maquinaria pesada y equipos utilizados para destruir el suelo sin ninguna autorización ambiental. En el monte, los efectivos lograron además ubicar y desmantelar varios campamentos clandestinos montados por los deforestadores.

En lo que respecta a la fauna nativa, los procedimientos permitieron rescatar de las garras del cautiverio ilegal a numerosos ejemplares, entre los que figuran monos y aves silvestres que estaban listos para ser comercializados en el mercado negro. Para concretar el rescate y posterior resguardo de los animales, la Policía operó codo a codo con técnicos del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES).