Se cumplen 50 años de la Pascua Dolorosa: Abraham Cué, símbolo del horror y la represión stronista

Edificio de Orden y Seguridad de la Policia en Misiones, anterior campo de concentracion Abraham cué en la epoca de la dictadura stronista
El edificio del Departamento de Seguridad Ciudadana, antiguo centro de concentración Abraham Cué, se encuentra en San Juan Bautista, Misiones.Jesús Riveros

SAN JUAN BAUTISTA, Misiones. Durante la dictadura del general Alfredo Stroessner, campesinos que integraban las Ligas Agrarias Cristianas (LAC) en Misiones fueron perseguidos y detenidos en un contexto de fuerte represión. Varios dirigentes fueron llevados a la cárcel de Abraham Cué, ubicada en la capital de Misiones, donde se denunciaron torturas y graves violaciones a los derechos humanos. Desde ese lugar desaparecieron numerosas personas, cuyo paradero se desconoce, dejando una herida abierta en la memoria de la comunidad.

Abraham Cué, en la época de la dictadura, funcionaba como Delegación de Gobierno en Misiones. Se trata de un predio de cuatro hectáreas que originalmente era una granja, expropiada por el régimen, que impuso un monto muy bajo para su adquisición.

La vivienda y el predio de la excárcel de Abraham Cue perteneció a la familia Llano-Abran. Fue transferida bajo presión al Ministerio del Interior durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989).

Los descendientes de Llano-Abran tuvieron que firmar el traspaso de la propiedad bajo amenaza. En esa época era delegado de Gobierno Juan Ruiz Díaz.

El sitio se convirtió en el batallón de seguridad de la Delegación de Gobierno de las Misiones. Allí funcionaba el cuartel policial y era el sitio en el cual se encerraba a los presos.

En abril de 1976, cuando empezó la represión denominada Pascua Dolorosa, los campesinos de las LAC de Misiones fueron arreados y torturados en las instalaciones. Atendiendo la expresión popular de esa época, la casona y el terreno quedaron bautizados como Abraham Cué, derivación del apellido Abran de la familia despojada.

El lugar en la actualidad es considerado un excampo de concentración, ya que funcionó como centro de detención durante la represión contra campesinos de las LAC. Allí, numerosos detenidos fueron víctimas de una indescriptible extrema violencia, según recuerdan en la comunidad.

Durante la represión a las LAC, en abril de 1976, el lugar se convirtió en una cárcel clandestina donde eran trasladados los dirigentes campesinos detenidos en los operativos policiales.

No importaba si eran hombres o mujeres, ancianos o embarazadas: todos eran detenidos y llevados a ese sitio, donde sufrían distintas formas de tortura con la intención de sacarles información sobre la organización.

Fulvio Llano, vecino del lugar, recordó que el edificio contaba con varias habitaciones donde eran encerrados los detenidos durante la represión. Señaló que los apresados eran obligados a sentarse en la galería del edificio, incluso en altas horas de la noche, y allí comenzaban los interrogatorios acompañados de torturas, en un ambiente de temor y profundo sufrimiento.

Lugar donde eran recluidos los aprendidos durante la represion de la Pascua Dolorosa
En este sector se encontraban las habitaciones donde eran recluidos los dirigentes de las Ligas Agrarias Cristianas durante la represión del régimen stronista en 1976, conocida como la Pascua Dolorosa en Misiones.

“Hoy vemos un edificio completamente transformado, ya que actualmente funciona como sede del Departamento de Prevención y Seguridad de Misiones. Sin embargo, en el pasado este lugar operaba como una cárcel, donde eran trasladadas las personas detenidas por la policía durante la dictadura. Allí se les sometía a torturas de diversas formas, especialmente durante las noches”, señaló.

En aquella época, solo mencionar el nombre de Abraham Cué ya generaba miedo y temor entre la población. De igual manera, la presencia de la camioneta Chevrolet Blazer roja, conocida como “Caperucita”, era suficiente para sembrar pánico, provocando que los pobladores corrieran a resguardarse en sus casas.

“En este lugar operaban principalmente Camilo Almada Morel, más conocido como Sapriza; Juan Crisóstomo Gaona y el jefe de Policía, José de Jesús Garcete. En la comunidad de Alcibíades Ibáñez Rojas también estaba Juan Pablo María, entre otros. Eran varios los personajes presentes en aquella época, cuyos nombres, con solo mencionarlos, ya generaban miedo entre la gente”, agregó Fulvio Llano.

El ex campo de concentración Abraham Cué encierra una gran historia entre sus paredes, marcada por episodios trágicos durante la represión a las Ligas Agrarias Cristianas. En su patio existía una zanja donde eran arrojados los detenidos como parte de los castigos.

En uno de sus relatos, José del Rosario Martínez Irala señaló que fue miembro de las Ligas Agrarias Cristianas y que cayó preso el 22 de abril de 1976, bajo la dirección del alias “Sapriza”, en Santa Rosa, Misiones.

Oficina austera con escritorio de madera, teléfono y documentos. Cortinas geométricas oscuras y una planta decorativa en la esquina.
En esta oficina, Camilo Almada Morel, alias Sapriza, torturó a líderes de las LAC en abril de 1976.

Relató que fue trasladado primero a Abraham Cué y luego a la Tercera División de las Fuerzas Militares, asentada en la ciudad y que actualmente es conocida como la Segunda División de Caballería. Al día siguiente, nuevamente fue llevado a Abraham Cué, donde fue sometido a salvajes torturas.

Rosario Martínez se refirió a los hermanos Elixto, Policarpo, Francisco y Adolfo López Maidana, a quienes conoció cuando fue detenido en la cárcel de Abraham Cué en abril de 1979.

Zona donde existia una laguna en el predio de Abraham Cué lugar donde eran torturados los aprendidos durante la represión de la Pascua Dolorosa
En el patio trasero de la cárcel de Abraham Cué, lugar donde los opresores arrojaban a los detenidos.

La última vez que los vio fue el 15 de mayo de ese mismo año, ocasión en la que pudo hablar con Elixto López Maidana, quien le manifestó que su situación era difícil y que había sido sometido a intensas torturas. Después de ese día, nunca más volvió a ver a los hermanos, quienes se presume fueron asesinados, ya que hasta la fecha se hallan desaparecidos.

Medio siglo después de aquellos hechos, Abraham Cué sigue siendo un símbolo del horror vivido durante la dictadura. Recordar lo ocurrido no solo honra la memoria de las víctimas, sino que también reafirma la necesidad de verdad y justicia, para que estos hechos no se repitan en en Paraguay.