Estados Unidos y Paraguay avanzaron en la consolidación de sus relaciones bilaterales tras la firma, este martes en Washington, de un acuerdo marco de cooperación en materia de energía nuclear con fines civiles. El documento fue rubricado por el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y el canciller paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano, según reportó la agencia internacional de noticias AFP.
El convenio suscrito se engloba dentro del marco de la Sección 123 de la Ley de Energía Atómica estadounidense, promulgada en 1954. Esta normativa autoriza formalmente al gobierno norteamericano a suministrar tecnología nuclear civil, ya sea para la generación de energía o la investigación científica, a países aliados que cumplan con los rigurosos estándares fijados por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
A cambio, la legislación exige que Estados Unidos mantenga la potestad de supervisar el uso del material e insumos transferidos para garantizar que bajo ninguna circunstancia se destinen a fines militares. De acuerdo con datos proporcionados por AFP, Washington ya selló este tipo de entendimientos con más de 25 naciones desde 1954, incluyendo a socios regionales como Argentina, Brasil y México.

¿Qué beneficios ofrece un Acuerdo 123?
De acuerdo con información publicada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, un Acuerdo 123 permite a un socio acceder a los beneficios de la cooperación nuclear pacífica con uno de los proveedores nucleares civiles más avanzados, seguros y fiables del mundo, al tiempo que demuestra su compromiso compartido con los sólidos estándares internacionales de no proliferación y seguridad nuclear.
En un sentido más amplio, los Acuerdos 123 pueden proporcionar una plataforma para una mayor cooperación bilateral en materia de energía, ciencia y tecnología nucleares, señala la institución en su sitio web.
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Relación “permanente” y afianzamiento bilateral
Durante el acto protocolar celebrado en la sede del Departamento de Estado, Marco Rubio, destacó el dinamismo que alcanzó el vínculo bilateral entre Washington y Asunción en el último año y medio, en coincidencia con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
“Lo que estamos buscando es una relación que no solamente siga creciendo, sino que sea parte de algo que sea permanente” y que no quede sujeta a los eventuales giros o cambios de gobierno, remarcó Rubio durante la ceremonia, según el reporte de AFP.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Paraguay valoró el nivel de entendimiento alcanzado entre ambas administraciones. “No estamos mirando solamente a nivel de cooperación en materia de seguridad bilateral, sino en nuestra región”, puntualizó Ramírez Lezcano.
El acercamiento entre el gobierno paraguayo y la administración republicana se da en un contexto de mayor alineamiento político y estratégico en la región.
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Agenda regional: Venezuela y Nicaragua
La firma del pacto nuclear no fue el único eje de la agenda bilateral. Según la información difundida por AFP, el secretario de Estado mantuvo el pasado lunes una conversación telefónica con el presidente Santiago Peña. Durante la comunicación, ambos “enfatizaron que la unidad y coordinación regional sostenidas serán importantes para impulsar el camino a seguir en Venezuela”, según precisó un comunicado del Departamento de Estado norteamericano.
En esa misma línea de acción conjunta en el plano exterior, Washington y Asunción solicitaron formalmente la convocatoria a una reunión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) para abordar la situación política en Nicaragua. La cita internacional tendrá lugar este miércoles en la sede del organismo en la capital estadounidense.
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