30 de abril de 2026

MADRID. En los años 90 dos investigadoras descubrieron unas manchas de color púrpura en las yeserías de la Alhambra. Eran difusas y desiguales y no formaban parte de los pigmentos originales. Ahora, más de dos décadas después, los microscopios electrónicos han resuelto el misterio.