13 de junio de 2026

Las quemas controladas demuestran reducir en un 92% el riesgo de incendios graves y podrían disminuir hasta un 25% la contaminación atmosférica. Estas prácticas, esenciales para la salud pública, siguen siendo insuficientemente aplicadas.

El efecto de la contaminación atmosférica sobre la salud humana, la economía y la agricultura es radicalmente distinto según el lugar del planeta en el que se emitan los contaminantes, un hallazgo que podría incentivar a algunos países a reducir sus emisiones tóxicas.

