28 de febrero de 2026
A los ingenieros, técnicos y trabajadores que nos acostumbramos vibrar en 50 hertz nos resulta difícil digerir o entender algunas cuestiones energéticas que se gestionan como políticas de gobierno, en lugar de tratarlas como políticas de Estado. Uno de estos enigmas es el hecho de que nuestro sistema eléctrico continúe en manos de aquellos que lo fundieron y que permanezca bajo un monopolio prebendario y corrupto.