8 de febrero de 2026
Febrero nos evoca los días 2 y 3 de 1989, cuando el Paraguay cambió el rumbo de su historia. Amaneció libre de una dictadura perversa y corrupta que se extendió por todo el país durante 35 años, día y noche. En coincidencia con este aniversario se escuchan voces que reivindican los tiempos de horror; quieren confundir, o hacer dudar, a quienes no vivieron esa época. De todos modos –y sin olvidar ni un instante el pasado– nuestros afanes deben fortalecer la democracia, tan trabajosamente obtenida y tan trabajosamente sostenida.
Ciudad del Este hizo lo correcto, la oposición hizo lo correcto y Miguel Prieto hizo y está haciendo lo correcto. Votar bien parece sencillo, pero es la clave en cualquier elección. Ciudad del Este creció y podría decirse que hoy mismo es un modelo de desarrollo político del país, simplemente porque su ciudadanía hizo valer su poder, sin la intermediación del asistencialismo, la corrupción ni el clientelismo estatal y partidista.

El nuevo presidente pro tempore de la Unión Interamericana de Organismos Electorales (Uniore), el paraguayo César Rossel, advirtió este miércoles sobre la creciente violencia política que, según dijo, enfrentan actualmente las instituciones electorales de América del Sur, Centroamérica y el Caribe.

Los organismos electorales son “custodios de la democracia en todas sus manifestaciones” y deben afrontar desde los temas de financiación a partidos hasta la educación de la ciudadanía, destacó este martes en Asunción el secretario ejecutivo de la XXII Conferencia de la Asociación de Organismos Electorales de América del Sur - Protocolo de Quito, José Thompson.
Si hay algo en lo que se ha destacado el Gobierno actual, es en su temor a la transparencia. El ataque a medios de comunicación críticos, organizaciones de la sociedad civil que exigen rendición de cuentas de las autoridades y la promulgación de leyes “garrote” ha sido la constante. El próximo paso apunta a enterrar el proyecto de ley de “Protección de datos personales” a través de la modificación de un artículo neurálgico para su vigencia, el artículo 24 que, luego de ser ultrajado por las destructivas manos parlamentarias, establece excepciones para denegar el acceso a información pública “cuando el daño a la protección de datos sea mayor al interés público”. Esta disposición, en caso de ser sancionada, dará completa discrecionalidad a quienes deben proveer información a la ciudadanía, puesto que basta con alegar que la información que se solicita podría ocasionar un daño a la intimidad para que ella sea negada, y así cerrar las puertas a la transparencia y a la libre formación de la opinión pública.
Tras veinte días de duros combates, la primera gran batalla de la Guerra del Chaco cesó el 29 de septiembre de 1932, con el triunfo de las armas paraguayas sobre las bolivianas, de modo que no está mal que un departamento chaqueño lleve su nombre. Poco después del armisticio que puso fin a las hostilidades tres años más tarde, el comandante en jefe, entonces general José Félix Estigarribia, dijo a su par, el general Enrique Peñaranda, que su ejército era “uno de los mejores y más bravos del mundo”, a lo que este respondió que también el nuestro tenía “las más altas virtudes militares”. Ese mutuo respeto también se advierte hoy en las relaciones diplomáticas entre ambos países. Desde ya, es plausible que no hayan vuelto a surgir conflictos de límites ni de otra laya entre las dos naciones, pese a la considerable extensión de la frontera seca fijada por el Tratado de Paz, Amistad y Límites, de 1938.