26 de febrero de 2026
La pobreza es un problema mezclado con los orígenes del Paraguay y existieron tiempos en que nos igualó a todos. Hubo presidentes que bajaron a la tumba desde una casa de alquiler. Siete de ellos fueron hijos de madres solas, laboriosas y pobres. Fue en las mismas épocas en que tuvimos políticos pobres, idealistas y soñadores, que sufrían por lo que todos sufríamos. Por ahí, en un descuido, habrá alguno todavía. Y también desde luego, intelectuales, poetas y músicos pobres (los sigue habiendo), que cantaron sus deseos de una “patria nueva” reiterando de maneras más poéticas, el enfático “¡BASTA!” de nuestro himno; como para que se acabaran las penas que nos castigaron –nos castigan– desde hace tanto tiempo.