16 de enero de 2026
El Estado tiene la obligación de crear las condiciones necesarias para que los ciudadanos desarrollen sus potencialidades, y de asistirlos en los momentos de apremio, tales como epidemias o contingencias naturales, como las inundaciones que afectan ahora a varias poblaciones del país. Cuando estos casos se presentan, suelen aparecer las iniciativas de “solidaridad”, ya sea impulsando una declaración de estados de emergencia o directamente para destinar importantes sumas en favor de los damnificados. Lo cual no está mal, toda vez que las ayudas aprobadas lleguen a los destinatarios y no queden en los bolsillos de los avivados de siempre.

La Cámara de Senadores resolvió ayer declarar en estado de emergencia el departamento de Ñeembucú. También se aprobó un aumento presupuestario para la emergencia de Presidente Hayes. Los pedidos para Concepción y Alto Paraguay que tienen media sanción fueron postergados para la próxima sesión de la Cámara Alta.