3 de abril de 2026

A puertas del periodo electoral, será más difícil encarar algunas reformas complicadas y profundas que están aún pendientes como el de la deficitaria Caja Fiscal, advirtió Alberto Acosta, directivo de Dende. Lamentó igualmente que se haya desaprovechado el momento y mayoría en el Congreso para encarar estos cambios.

Entre 2021 y 2024, el gasto público en arrendamientos de oficinas y edificios subió de unos 187.750 millones de guaraníes a más de 200.409 millones, llevándose la palma el Poder Ejecutivo, seguido por el Judicial y los organismos auxiliares de Justicia. El año anterior, el Ministerio de Educación y Ciencias habría destinado cerca de 756 millones de guaraníes al pago del alquiler de catorce departamentos lujosos de un céntrico edificio asunceno. Y bien, los edificios levantados en la zona portuaria para asiento de oficinas gubernativas, a un costo de más de 588.000 millones de guaraníes, siguen casi vacíos. Entre otros dispendios, el dinero que se gasta en alquileres, habiendo edificios desocupados que fueron construidos para el servicio público, es dinero que se pierde para rutas y centros educativos o sanitarios. En suma, hay que repudiar el malgasto, no menos que la corrupción: van juntos, para mal de quienes pagan sus impuestos.


La Comisión Bicameral de Presupuesto del Congreso, finalmente, aumentó el gasto previsto para el próximo año en más de G. 186.000 millones (US$ 23,6 millones al cambio presupuestado), según el dictamen remitido a la consideración de la Cámara de Diputados.