10 de marzo de 2026

El apagón de la semana pasada pudo haber sido desencadenado por un evento fortuito; sin embargo, su propagación a escala nacional puso en evidencia una debilidad estructural del sistema eléctrico: la falta de respaldo suficiente para absorber contingencias sin derivar en un colapso sistémico, sostiene el Ing. Daniel Ríos, del Grupo de Investigación en Sistemas Energéticos (GISE) de la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción (UNA).