25 de octubre de 2026

Celebramos poder difundir otra reveladora entrega de la serie «Historias perdidas del anarquismo paraguayo» con un nuevo hallazgo en las páginas injustamente olvidadas de las luchas obreras, cuyo conocimiento es vital para entender cómo hemos llegado hasta aquí y qué camino debemos seguir en adelante. En esta ocasión, además, Ginzburg y Morelli nos regalan una valiosa lección sobre el delicado arte del detective.

El martes es el aniversario luctuoso del locutor Bernardo Aranda, fallecido en medio de las llamas el 1 de septiembre de 1959 en un crimen nunca esclarecido que desató una caza de brujas dirigida contra la colectividad LGBT por el régimen de Stroessner.


En Paraguay, perdidos entre el conservadorismo liberal del grueso de los académicos –que pecan del peor nacionalismo, el de las naciones históricamente opresoras de la región– y el nacionalismo rabioso de una historiografía de derecha que ha salpicado gran parte de lo que se autodenomina izquierda, recordar, como lo hace este necesario artículo del historiador Ronald León Núñez, que el endiosamiento de los héroes nacionales nunca ha sido inocente, es un deber.
