24 de agosto de 2026

El país sumó plantas, recuperó líneas y elevó su producción en varios rubros, pero la utilización efectiva continúa mostrando fuertes contrastes a nivel industrial. La molienda de soja conserva cerca de una quinta parte de su capacidad disponible, los frigoríficos trabajan por debajo de la mitad de su potencial y el cemento se acerca a niveles altos de ocupación. La maquila, en cambio, gana volumen, empleo y nuevos contratos.


La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) reportó que la molienda registró hasta febrero pasado una caída del 10%, que coincide con las expectativas del sector respecto a que el procesamiento de granos seguirá estancado en el país. Desde el gremio, resaltaron que el gran desafío pendiente sigue siendo mejorar el posicionamiento de Paraguay en la industrialización de oleaginosas.

La molienda de soja en Argentina rompió un nuevo récord al cierre del año pasado y su industria aceitera registró mejoras en la utilización de capacidad instalada, a partir de la importación de soja paraguaya, según se desprende del informe oficial del sector. En contraste, el procesamiento de oleaginosas en nuestro país atraviesa una situación crítica y las fábricas locales siguen reclamando la puesta en marca de políticas que les permitan recuperar sus condiciones de competitividad.

Desde la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) analizaron qué les espera a las aceiteras en 2025 y adelantaron que el panorama resulta complejo debido a la falta de consolidación de una política industrial, que otorgue incentivos para seguir apostando al procesamiento de la materia prima, en este caso la soja. Lamentaron que se cierre el año con una caída del 10% en el nivel de molienda.

La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) celebró la postura que adoptó el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, de “velar” por la admisión temporaria de la soja (régimen especial de importación de granos), con el objetivo de fortalecer la industria aceitera nacional, que enfrenta una situación crítica a causa del deterioro de sus condiciones de competitividad.

La molienda de soja en Argentina continúa rompiendo récords en la recta final del año, siendo el principal destino de la cosecha paraguaya, según se desprende del informe de la Bolsa de Comercio de Rosario. En contraste, la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) advierte que en Paraguay la situación es contraria, ya que las industrias aceiteras atraviesan una situación crítica a causa del deterioro de sus condiciones de competitividad.