8 de enero de 2026

Durante las últimas dos décadas, una palabra de seis letras se ha infiltrado en universidades, laboratorios, startups, gigantes tecnológicos y hasta en oficinas de estadística de gobiernos: Python. Lo utilizan físicos que buscan nuevas partículas, bancos que detectan fraudes, medios que analizan desinformación y estudiantes que escriben sus primeras líneas de código.