12 de septiembre de 2026

Una investigación, en la que ha participado la Universidad de Deusto (Bilbao), en el norte de España, ha revelado que el cerebro del recién nacido se activa más con el llanto de otros bebés que con el habla humana, cuando tradicionalmente se pensaba que éste ocupaba un lugar privilegiado para el ser humano desde el inicio de la vida.