19 de enero de 2026
SALVADOR (AFP). Con 72 años, Óscar Tabárez ha visto todo en la vida. El fútbol le ha permitido esa bendición. Ha sido el “maestro” de diversas generaciones de jugadores uruguayos. Y ahora en sus manos se forman unos pibes buenísimos: el mediocampo celeste. De sobra conocidos los demonios que Tabárez tiene en el ataque, su preocupación desde que Uruguay quedó eliminado del Mundial Brasil 2014 en los octavos de final fue cómo hacerles llegar la pelota limpiamente a Suárez y Cavani para dejarlos en posición de gol.