10 de septiembre de 2026

La inestabilidad de la red, la baja del costo de los paneles y una ley que habilita la generación distribuida cambiaron el cálculo. Un sistema residencial básico arranca en G. 12,5 millones; uno industrial puede superar los US$ 1.000 por kW instalado. El retorno: entre cinco y diez años.