15 de febrero de 2026

Paraguay puede mostrar credenciales macro y venderse como destino atractivo, pero a la hora de retener capital aparece una carencia que se repite en los pasillos empresariales: “reglas claras” y “previsibilidad”. En un clima donde la burocracia, los cambios de criterio y la incertidumbre operativa se sienten más que los discursos, la inversión que parecía lista para quedarse termina buscando una “silla firme” en otro lado.

