23 de abril de 2026
La más grave falencia de Santiago Peña ha sido no haber aprovechado su envión inicial y las condiciones inmejorables que le tocaron para realizar reformas profundas que, de haberse concretado con firmeza en tiempo y forma, hoy el escenario habría sido muy diferente. Mientras viajaba alegremente por el mundo, permitió que los políticos le manejaran la agenda, le hicieran postergar las medidas más complicadas y le relajaran sus principales proyectos de ley al punto de convertirlos, casi sin excepción, en “reformas light” que cambian algo para no cambiar nada.


BUENOS AIRES. Argentina amanece hoy bajo tensión en momentos en los que el Congreso se dispone a dar continuidad al debate de los proyectos de reformas propuestos por el presidente Javier Milei para reencauzar la economía del país.

El exministro de Hacienda, Dionisio Borda, señaló que el presidente Santiago Peña arrancó su gobierno con una holgada doble mayoría parlamentaria para avanzar con las reformas estructurales, pero lo desperdició. Dijo que extender el plazo de convergencia fiscal afecta la credibilidad del país, que la deuda está llegando a su tope y calificó de lamentable que se hayan priorizados aumentos salariales para las principales autoridades en el PGN 2024.


El ministro de Hacienda, Santiago Peña, insistió ayer en la necesidad de construir consenso político para realizar las reformas económicas importantes que permitan al país un mayor desarrollo. En ese sentido, puntualizó que con el Parlamento no se alcanzó el nivel necesario, por lo que el presupuesto 2017 sancionado no es lo que esperaban.