29 de abril de 2026

En casi dos décadas, el ingreso de divisas provenientes de las remesas familiares representó cerca del 31% con respecto al promedio de los años 2008 a 2025 del producto interno bruto (PIB). Este nivel no implica una participación anual directa, sino una referencia acumulada que evidencia el peso de estos flujos como fuente sostenida de divisas a lo largo del tiempo. En términos estructurales, se trata de un ingreso externo estable que contribuye a sostener el consumo de los hogares y a dinamizar sectores vinculados al comercio y los servicios.