16 de septiembre de 2026

CIUDAD DE PANAMÁ. Cuando dos investigadoras y un estudiante de bachillerato comenzaron en 2023 a analizar en Panamá el sargazo como parte de un proyecto escolar no tenían ni la más remota idea que descubrirían que esta macroalga, convertida en una pesadilla para el turismo en el Caribe y en un riesgo ambiental, es una prometedora respuesta contra la forma más potencialmente letal de la malaria.
