"He decidido no autorizar a Eutelsat la venta de sus antenas en tierra, que permiten conectar con los satélites", explicó Lescure en una entrevista al canal TF1 en la que explicó que esas antenas sirven para comunicaciones civiles pero también militares.
Además, hizo hincapié en que Eutelsat es "el único competidor europeo de Starlink", el operador del magnate Elon Musk que está desplegando una constelación de decenas de miles de satélites.
Fuentes de su departamento insistieron en que la decisión de impedir la operación "está exclusivamente vinculada al carácter crítico de esta actividad para la soberanía francesa y en ningún caso a la calidad del inversor".
Una alusión directa al fondo sueco EQT con el que Eutelsat había llegado a un acuerdo anunciado en diciembre para cederle el 80 % de sus infraestructuras terrestres de conexión con los satélites reunidas en una plataforma valorada en 790 millones de euros.
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La operación se justificaba porque el operador francés está centrando su actividad hacia el negocio de los satélites de órbita baja, tras su fusión con el británico OneWeb, en el que Starlink es el líder mundial destacado.
La anulación de esta venta llega en un momento en que se ha generado una polémica en Francia por la autorización dada por el Ejecutivo a la cesión al grupo estadounidense Loar de la compañía francesa LMB, que fabrica ventiladores para enfriar motores con los que se equipan, entre otros, los cazas franceses Rafale y a sus submarinos nucleares.
Lescure se defendió de no haber defendido los intereses estratégicos de Francia en el caso de LMB y señaló que para la venta de esta empresa de 70 empleados que exporta el 80 % de lo que fabrica y que tiene clientes tanto en el terreno civil como militar había sido examinada en detalle por sus servicios y por los del Ministerio de Defensa se han fijado "condiciones extremadamente estrictas".
Empezando por el hecho de que la producción tendrá que mantenerse en su sede actual, en el departamento de Corrèze. Además, se tendrán que respetar los contratos con las empresas de armamento francesas y "sin límite de tiempo, para siempre".
Sobre todo, el Estado francés se queda con una "acción de oro" que le dará "un derecho de bloqueo absoluto".
El ministro justificó el hecho de no impedir esa cesión con el argumento de que "Francia es el país más atractivo de Europa para las inversiones extranjeras desde hace siete años" y quiere que eso se mantenga "para que las empresas francesas se desarrollen", y en el caso de LMB los compradores estadounidenses llegan para darle un impulso.
