Una Europa que quiere reforzarse y EE.UU. se despiden del viejo orden mundial en Múnich

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Múnich (Alemania), 15 feb (EFE).- Europa expresó su deseo de fortalecerse durante la Conferencia de Seguridad de Múnich (CSM), gran cita de la geopolítica en la que tanto europeos como estadounidenses destacaron que el orden mundial ha entrado en una nueva e incierta etapa donde palidecen las normas internacionales.

La conferencia, que concluyó hoy y se celebró con el lema 'Bajo destrucción', reveló que algunos líderes, como el canciller alemán Friedrich Merz, ya dan por muerto el orden mundial basado en las reglas en un mundo en el que grandes potencias rivalizan entre sí y EE.UU. ha cambiado su actitud hacia un histórico aliado como Europa.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, habló de "renovación y restauración" de los lazos transatlánticos y de las instituciones internacionales, pero bajo los términos del presidente de EE.UU., Donald Trump.

"Escuchamos profundas expresiones de duda, dudas sobre si nosotros, en lo que solíamos llamar Occidente, seguimos compartiendo los mismos valores, si seguimos jugando con las mismas reglas, si realmente seguimos estando en el mismo equipo", resumió el presidente de la CSM, Wolfgang Ischinger, el sentir de muchos líderes.

Según explicó a EFE Olaf Boehnke, analista de la consultora internacional Rasmussen Global, las reacciones al discurso del jefe de la diplomacia estadounidense "fueron positivas", pero "la relación entre Europa y Estados Unidos se parece cada vez más a la de Europa con China".

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Primero era socia de los europeos, luego socio y competidor, después competidor y rival sistémico, y ahora también adversario, dijo. "Entre Europa y Estados Unidos solo falta lo de adversario", concluyó.

En este contexto, quedó claro que Europa se ha despertado por la "patada en el culo" de Trump, como describió este domingo la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, mientras los líderes se han acercado y mostrado una mayor unidad.

Ese despertar implica mantener el camino iniciado hacia la independencia y soberanía europea, aunque eso se haga con la esperanza de que se puedan reconstruir unas relaciones transatlánticas dañadas, como también dijo Merz y subrayó su homólogo francés, Emmanuel Macron.

Además, el Reino Unido quiere caminar del lado de la Unión Europea (UE) en este nuevo mundo, tal y como ha enfatizado el primer ministro británico Keir Starmer, durante la conferencia.

Durante los tres días que duró la conferencia, Alemania, Francia y el Reino Unido expresaron su voluntad de "intensificar" la "seguridad compartida, un deseo manifestado después del último pulso de los europeos con la Administración Trump sobre Groenlandia.

La alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior y de Seguridad, Kaja Kallas, rechazó de nuevo este domingo la creación de un Ejército europeo, pero sí coincidió en que es "urgente en este momento reforzar nuestros ejércitos" nacionales.

En Múnich también se habló abiertamente de la posibilidad de la disuasión nuclear europea, después de que Merz reconociera haber mantenido con Macron conversaciones sobre esta cuestión, si bien recalcó que ese paraguas se extendería en el marco de la OTAN.

Macron dijo que los europeos deben "rearticular la disuasión nuclear", pues el armamento atómico es "la piedra angular" de la seguridad en Europa.

En el polo opuesto se encontraba el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien instó el sábado a los demás líderes a no repetir "un error histórico" y pidió a las potencias internacionales que impidan una nueva carrera armamentística nuclear "cuando aún sea posible".

Según Boehnke, la cuestión de la defensa en Europa sigue sin respuesta, y en Múnich quedaron importantes interrogantes por resolver, como la seguridad de Ucrania, que va camino de cumplir cuatro años bajo invasión de Rusia.

"Lo que tendrían que haber hecho los europeos en Múnich es describir cómo ven la seguridad de Ucrania y cómo se hacen responsables de ella, y no con discursos, sino con proyectos concretos, pero en Ucrania por lo pronto en buena parte del día no hay electricidad ni calefacción", apuntó Boehnke.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, también fue protagonista en la conferencia de Múnich pues mantuvo varias reuniones con europeos además de intervenir en la CSM, en cuya tribuna solicitó incluir una fecha concreta de adhesión de Ucrania a la UE en el plan de paz de 20 puntos que negocia para un hipotético alto el fuego en la guerra.

Según apuntó Kallas este domingo al aludir al proceso de negociación de capítulos previo a la adhesión de Ucrania a la UE, "los Estados miembros no están listos para dar una fecha concreta" pues "hay mucho trabajo que hacer".