'Onimusha: Way of the Sword', el esperado regreso del legendario samurái de Capcom

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Madrid, 7 sep (EFE).- La legendaria franquicia de Capcom de samuráis y cultura japonesa regresa con 'Onimusha: Way of the Sword', un videojuego que rompe con las entregas anteriores para centrarse en un sistema de combate completamente renovado, una historia repleta de folclore japonés y una jugabilidad tan espectacular como exigente.

La última entrega de una saga con cinco títulos principales que arrancó en 2001 en PlayStation 2 como una evolución del principal éxito de la desarrolladora japonesa, ‘Resident Evil’, gracias a una historia de guerreros históricos del Japón feudal y demonios del imaginario nipón que rápidamente conquistó a jugadores de todo el mundo.

Con esta quinta entrega, Capcom huye deliberadamente de la fórmula de juego clásico de acción en tercera persona para centrarse en un dinámica muy enfocada en la destreza, el dominio de los movimientos especiales de defensa, ataque y un control mucho más maduro y elaborado que supone una de las mejores experiencias de juego de toda la saga.

El núcleo jugable de esta nueva entrega exige al jugador amoldarse a cada rival. Para lograrlo, el título pone a disposición un amplio abanico de posibilidades tácticas como son la mejora de atributos básicos como la salud y el daño de arma, el equipamiento de amuletos y la progresión del emblemático arma de la franquicia, el guantelete Oni, un artefacto que desata poderes devastadores cuando se necesita una ayuda extra durante el combate.

Los verdaderos protagonistas de la aventura son los jefes finales. Cada uno cuenta con mecánicas únicas y un diseño imponente que convierten cada cara a cara en una prueba de aprendizaje enormemente satisfactoria.

A nivel narrativo y de diseño, el juego brilla por su inmersión en la cultura japonesa, en especial recrea lugares emblemáticos de la majestuosa ciudad de Kioto, como el templo Kiyomizu-dera, aderezada con relatos de leyendas locales, perfecto para amantes de su historia.

En Kioto precisamente es donde el protagonista crea su base, para después ir accediendo a misiones secundarias en las que poder mejorar al personaje. Un título repleto de acción que peca de contar con una variedad menor de la esperada de enemigos y una dificultad más accesible que contrasta con la enorme complejidad de los jefes de final de fase.

Sus gráficos son detallados y coloridos, destacan y acompañan la historia, mientras que la banda sonora es cumplidora y discreta. El título, cuya duración oscila entre las 20 y las 30 horas de juego, es un acierto en todos los sentidos, sobre todo a la hora de crear una de las experiencias de combate más satisfactorias y completas de los últimos años en el mundo de los videojuegos.