"Deseo que, a la vuelta de las vacaciones de Todos los Santos, los institutos puedan reabrir, porque cuando hablamos del futuro de nuestros jóvenes, es necesario que puedan volver a clase", manifestó Macron en una entrevista difundida por el canal de YouTube HugoDécrypte.
Macron sostuvo que las reivindicaciones de los estudiantes habían sido escuchadas por el Gobierno y defendió el restablecimiento de la normalidad en los centros educativos.
"Lo que quiero, sobre todo, es que puedan volver a las clases, que vuelva la calma y que los institutos puedan reabrir en buenas condiciones", recalcó.
Tras un mes de manifestaciones y de bloqueos de centros escolares, el Gobierno anunció el lunes las primeras medidas para responder a las demandas de los jóvenes, entre ellas la sustitución progresiva de Parcoursup, la plataforma de acceso a la universidad, antes de 2028.
Macron afirmó que su Gobierno trabajaría también en mejorar las condiciones materiales de los centros educativos, otra de las reivindicaciones del movimiento, mediante un calendario concreto de actuaciones, entre otros compromisos.
Pero las organizaciones estudiantiles consideraron insuficientes los anuncios y llamaron a continuar las movilizaciones durante los próximos días, mientras que sus representantes serán recibidos este jueves por el ministro del Interior, Laurent Nuñez, al que acusan de exceso de contundencia policial en sus manifestaciones.
Precisamente, Macron calificó de "fracaso colectivo" los episodios de violencia registrados durante las movilizaciones estudiantiles y expresó su "apoyo y compasión" tanto a los estudiantes heridos como a los agentes de las fuerzas de seguridad.
Afirmó, en este sentido, que ni los jóvenes que participaron en las protestas ni los policías que intervinieron lo hicieron con la intención de verse envueltos en situaciones tan graves.
Preguntado por las lesiones sufridas por estudiantes, entre ellas la pérdida de un ojo por parte de un joven de 16 años en Tours y la amputación de una mano a otro de 15 años en Lens, tras la explosión de una granada policial, Macron afirmó que esos casos le causaban un profundo dolor y subrayó que "nada justifica" esas consecuencias.
El mandatario explicó que no había hecho declaraciones de forma específica sobre el movimiento estudiantil hasta hoy porque sus declaraciones anteriores se referían a los disturbios, saqueos y ataques registrados el 17 de octubre, y no a las semanas precedentes de movilización estudiantil, que comenzó a finales de septiembre.
También señaló que se habían abierto más de cincuenta investigaciones relacionadas con posibles actuaciones irregulares de las fuerzas de seguridad, pero defendió la necesidad de mantener el orden público.
Reconoció una vez más que la respuesta policial inicial no había estado suficientemente preparada para los acontecimientos del 17 de octubre, cuando grupos de desconocidos atacaron edificios públicos y comercios en varias ciudades.
El mandatario atribuyó la magnitud de los disturbios a una combinación de falta de anticipación, actuación de grupos de extrema izquierda y saqueos.
Los estudiantes tienen previsto acudir el viernes a la 'cacerolada' convocada por los 'chalecos amarillos' en diversos puntos del país, incluida la puerta de la Asamblea Nacional.
Y, al día siguiente, se sumarán a las manifestaciones que sindicatos y 'chalecos amarillos' han convocado en todo el país por tercer sábado consecutivo.
A partir del lunes relanzarán los bloqueos de institutos tras el final de las vacaciones escolares y el 5 de noviembre participarán en la jornada de huelga general convocada por los sindicatos.
