Hay doce sillas vacías en torno a una mesa ovalada, donde se refleja una araña de cristal de Murano. El comedor tiene pisos de roble de Eslavonia y un televisor encendido que nadie mira.
En el Castillo de La Candelaria, a la medianoche de un sábado también susurra Ella Fitzgerald desde un parlante casi imperceptible, junto a sillones de estilo Luis XV y una chimenea de mármolde Carrara apagada. El silencio se cuela hasta por los vitrales franceses: el billar y el piano lucen inmóviles y cruje la escalera de madera cuando uno sube con cautela para ir a dormir, después de escuchar grillos y murciélagos en el bosque al terminar la cena.
En una época en la que los destinos y alojamientos ofrecen experiencias turísticas originales, la estancia La Candelaria les cumple una fantasía a muchos huéspedes a solo 115 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires: dormir en un castillo. Como si fueran reyes o jugaran a tener algún título nobiliario, como si viajaran al pasado con todos los servicios y comodidades del presente.

En una mañana soleada, las parejas y las familias que llegan a este rincón con historia del partido de Lobos, en la provincia de Buenos Aires, hacen el check in en la recepción, dejan su reducido equipaje y salen a explorar el terreno.
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Hay una zona llamada Colonial, con diez habitaciones de estilo “campestre chic”, dos bungalows nuevos más alejados y una suite para dos con jacuzzi y cama matrimonial en la planta alta del Molino holandés (otra experiencia de hospedaje, romántica y con mucha demanda).
Pero la estrella es el famoso Castillo de estilo normando y su mobiliario de época, con ocho habitaciones y dos suites de grandes dimensiones.
Con el mapa que entregan en la recepción para no perdernos de nada, vemos de lejos las canchas de polo, las caballerizas y la Pulpería, que es el salón donde se sirven tragos al anochecer. Enfrente y al lado del área Colonial, el restaurante 5° Chukker ofrece propuestas gourmet para cenar a la carta bajo luces tenues.
En contraste con el mediodía, cuando en el gran Salón del Lago las mesas eran numeradas y, en algunos casos, con más de una decena de comensales. Como en toda estancia turística, después de las empanadas viene el asado. En primera fila, junto al escenario, una mujer deja la carne y prefiere el pollo, mientras el marido aplaude a dos parejas de bailarines que despliegan su show folclórico.

El fin del almuerzo pone en evidencia la situación de cada uno: quienes contratan el Día de Campo se inclinan más por el sulky o el mate bajo la arboleda; los huéspedes aprovechan el sonido de las aves y las ramas que mece la brisa: duermen la siesta, leen, hablan más bajo. Tienen una noche por delante en la naturaleza y ello alcanza para bajar los decibeles.
Cuánto cuesta. El Día de campo cuesta $ 2.100 por persona y $ 1.050 para menores de 3 a 10 años. Incluye recepción con empanadas, almuerzo (con una bebida sin alcohol para cada uno), show folclórico, merienda y uso de las instalaciones (canchas de tenis, vóley y fúbol, mesas de ping pong y juegos de mesa), visita al Castillo (de 12 a 13) y piscina descubierta en temporada. No incluye cabalgatas (la vuelta de 20 minutos, $ 100 por persona).
-La estancia ofrece distintas opciones de alojamiento y los precios son por persona en base doble. Con pensión completa (almuerzo, merienda, cena y desayuno), una noche en los bungalows y habitaciones coloniales cuesta $ 3.500 (lunes a viernes) y $ 5.700 (desde sábado a las 11 al domingo a las 18.30).
-En las habitaciones clásicas del Castillo, $ 4.000 (lunes a viernes) y $ 6.600 (2 días/1 noche en los fines de semana); y en las suites del Castillo o en la suite Molino, $ 4.500 (lunes a viernes) y $ 7.500 (fines de semana). Las bebidas durante las comidas son agua o gaseosa (una por persona). También están incluidos: las cabalgatas, canchas deportivas (tenis, vóley y fútbol), mesas de ping pong, pool y juegos de mesa, piscina en temporada, TV en áreas comunes, wi-fi en el Castillo y la zona Colonial, visita histórica al Castillo (fines de semana). Los menores de 2 no pagan; los chicos de 3 a 10 años pagan el 50% de la tarifa compartiendo la habitación con los padres. La base single agrega 50% al precio. En el Castillo no se alojan menores de 10.
-Las tarifas de alojamiento solo con desayuno parten de $ 1.650 en los bungalows y habitaciones coloniales, por persona en base doble.
Dónde informarse. La Candelaria Estancia & Polo Club: (02227) 494132/ 494473; info@estanciacandelaria.com; www.estanciacandelaria.com
Fuente: clarin.com

