Camping selvático: una noche de sonidos ancestrales en el corazón de Tikal, Guatemala

Parque Nacional Tikal, Guatemala. Templo I, El Gran Jaguar, Plaza Principal.
Parque Nacional Tikal, Guatemala. Templo I, El Gran Jaguar, Plaza Principal.Shutterstock

Dormir rodeado de selva tropical, con las siluetas de templos mayas recortadas contra el cielo estrellado, es una de las formas más intensas de conocer Tikal, en el norte de Guatemala.

Dónde queda Tikal y cómo llegar al corazón del Petén

El Parque Nacional Tikal se encuentra en el departamento de Petén, al norte de Guatemala, cerca de la frontera con México y Belice. Está en plena selva tropical, a unos 60 kilómetros de Flores, la ciudad que suele funcionar como base para explorar la región.

Parque Nacional Tikal, Guatemala.
Parque Nacional Tikal, Guatemala.

Desde Ciudad de Guatemala, la mayoría de los viajeros llega en avión a Flores y, desde allí, se continúa por ruta hasta la entrada del parque. El camino se va volviendo cada vez más verde y, a medida que se avanza, la sensación es de internarse en un mundo antiguo donde la selva fue recuperando sus territorios alrededor de las pirámides.

La experiencia de acampar en la selva

El camping selvático en Tikal permite pasar la noche muy cerca de la zona arqueológica, rodeado de ceibas, palmas y sonidos que cambian según la hora.

Parque Nacional Tikal, Guatemala. Zona de camping.
Parque Nacional Tikal, Guatemala. Zona de camping.

Al caer la tarde, el canto de las aves da paso a los monos aulladores, que llenan el aire con rugidos profundos, mientras las chicharras se vuelven un telón de fondo constante.

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La experiencia suele empezar antes del anochecer, cuando se arma la carpa, se acomodan las mochilas y se recorre el entorno inmediato. El cielo se oscurece rápido y el protagonismo pasa a las estrellas: en noches despejadas, la Vía Láctea se distingue con claridad, enmarcando la silueta oscura de los templos.

Parque Nacional Tikal, Guatemala.
Parque Nacional Tikal, Guatemala.

Dormir allí es aceptar que la selva marca el ritmo. A lo lejos se escucha el crujir de ramas, algún insecto curioso se acerca a la luz de la linterna y, de vez en cuando, un grito de mono araña recuerda que este es su territorio ancestral.

Entre templos y ceibas: qué hacer en Tikal

Quedarse a dormir en el parque permite entrar temprano a la zona arqueológica y ver cómo amanece sobre las ruinas mayas.

Parque Nacional Tikal, Guatemala. Templo V.
Parque Nacional Tikal, Guatemala. Templo V.

Uno de los momentos más buscados es la salida del sol desde lo alto del Templo IV, el más alto de Tikal, con vistas panorámicas a la selva infinita y a las cimas de otros templos que emergen del verde.

Parque Nacional Tikal, Guatemala. Templo V.
Parque Nacional Tikal, Guatemala. Templo V.

La Gran Plaza, con el Templo del Gran Jaguar y el Templo II enfrentados, es el corazón ceremonial del sitio. Desde allí parten senderos que llevan a complejos como Mundo Perdido, con su pirámide escalonada, y a la Acrópolis Norte, un conjunto de estructuras que revela la grandeza de esta antigua ciudad.

Parque Nacional Tikal, Guatemala.  Pirámide del Mundo Perdido.
Parque Nacional Tikal, Guatemala. Pirámide del Mundo Perdido.

Entre caminata y caminata, el bosque regala encuentros con tucanes, guacamayos, coatíes curiosos y, con algo de suerte, algún venado entre las sombras.

Los senderos están bien señalizados y combinan tramos abiertos con sectores donde la vegetación se cierra y la luz se filtra en haces dorados.

Cuándo viajar a Tikal y qué esperar del clima

El clima en Tikal es cálido y húmedo durante casi todo el año, con temperaturas que suelen moverse entre los 20 y los 30 grados.

Parque Nacional Tikal, Guatemala.
Parque Nacional Tikal, Guatemala.

La época seca, de noviembre a abril, es la más elegida para visitar el parque y organizar una noche de camping, porque las lluvias son menos frecuentes y los senderos se mantienen más firmes.

En la temporada más lluviosa, de mayo a octubre, la selva luce especialmente verde y densa, y las nubes bajas sobre los templos crean escenas muy fotogénicas.

Parque Nacional Tikal, Guatemala.
Parque Nacional Tikal, Guatemala.

En cualquier momento del año conviene pensar en ropa ligera de secado rápido, abrigo fino para la madrugada, calzado cómodo para caminar y una linterna para moverse con seguridad entre la carpa y las áreas comunes.

Con su combinación de ruinas mayas monumentales, selva tropical y cielos estrellados, Tikal ofrece una experiencia de viaje en la que el camping se convierte en puerta de entrada a una noche de sonidos ancestrales en plena Guatemala.

El costo para extranjeros ronda los 7 dólares por persona, con cargos adicionales si se desea ver el amanecer o atardecer, o alquilar equipo. Se recomienda llevar tienda o hamaca propia, aunque el parque ofrece alquiler de hamacas con sábana.

El camping se paga por separado de la entrada general y puede adquirirse en línea o en el lugar.