Sánchez Grau presidió los llamados 'Spain Talks', unas sesiones que cada año reúnen a turoperadores británicos, profesionales españoles del sector, administraciones autonómicas de algunas regiones españolas y que este año estuvo centrado en la sostenibilidad del sector.
El Reino Unido es el principal mercado emisor de turistas a España, y en los dos primeros trimestres de 2025 los británicos supusieron un 18,3 % de los visitantes, muy por delante de los siguientes, franceses (8 %) y estadounidenses (6 %).
Sánchez Grau resaltó la "naturalidad" con la que se trataron en las distintas mesas temáticas cuestiones antaño consideradas polémicas como las tasas de pernoctación, las moratorias de plazas hoteleras o los límites al número de viajeros en según qué modalidades (por ejemplo, los cruceros).
Según la secretaria de Estado, los turoperadores británicos entendieron que se trata de "herramientas" para compensar la huella del turismo en la vida de los residentes o en el medioambiente, y conseguir así "mejorar el modelo turístico".
También se habló en las jornadas de "diversificar los destinos" dentro del territorio español, en lugar de concentrarlo en las zonas costeras mediterráneas o canarias.
Sánchez Grau recordó que el número de visitantes no debe ser el objetivo, sino más bien "que el impacto del turismo sea beneficioso" para los numerosos sectores a los que el turismo afecta de manera transversal.
La responsable española recordó que la visión del Gobierno español para el turismo denominada España 2030 tiene como objetivo "un turismo al servicio del país, de los residentes y de sus trabajadores", en comparación con la existente anteriormente que se contemplaba como una actividad "al servicio del turista".
