La estrategia parte de la premisa de que “la realidad y la actualidad nos dicen que Cantabria gusta al cliente mexicano”, afirmó a EFE el director general de Turismo y Hostelería del Gobierno de Cantabria, José Luis López.
Ese interés, explicó, tiene que ver con un viajero que no busca únicamente playa o grandes capitales, sino destinos con identidad, gastronomía, pueblos vivos, tradiciones y una experiencia más pausada.
Uno de los objetivos, añadió López, es que el turismo mexicano no se concentre únicamente en verano o en Santander, sino que ayude a distribuir visitantes durante todo el año y por distintos puntos de la región.
Ese crecimiento, insistió, debe ser sostenido y controlado para evitar problemas de saturación turística como los de otros destinos españoles. Cantabria registra una media anual de 8,8 turistas por cada 100 habitantes, cifra que, según sus autoridades, muestra que la región no está masificada.
“Realmente, más que una expectativa numérica, quizás es consolidar que lo que viene pasando estos últimos años sea una realidad. Y que ese crecimiento sea mantenido en el tiempo, pero también controlado”, apuntó.
En paralelo, Cantabria prevé reforzar su presencia en México en octubre con una nueva presentación vinculada a la estrategia de la España Verde, integrada por País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia, dirigida a operadores, medios y actores del sector turístico.
Desde lo cultural, la directora general de Cultura y Patrimonio Histórico, Eva Guillermina Fernández, aseguró que Cantabria puede conectar con el mexicano porque busca experiencias vinculadas con la identidad y profundidad cultural.
“Hay muchos mexicanos que tienen raíces en Cantabria y tradicionalmente ha habido siempre un flujo de visitantes a la región importante. Pero en los últimos tiempos se está descubriendo Cantabria como una región que lo ofrece todo”, dijo a EFE.
La funcionaria destacó que el público mexicano combina el interés por la tradición con la búsqueda de propuestas innovadoras, una afinidad que “Cantabria también está siguiendo ahora”, considera Fernández.
Cantabria cuenta con 80 cuevas con arte rupestre, diez de ellas declaradas patrimonio de la humanidad; dos caminos de peregrinación reconocidos por la Unesco; más de 300 bienes de interés cultural, y una oferta gastronómica con cuatro denominaciones de origen protegidas, cuatro indicaciones geográficas protegidas y seis restaurantes Michelin.
Además, Santander prepara tres proyectos museísticos orientados a reforzar su perfil internacional: Faro Santander, el nuevo Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria y el centro asociado del Museo Reina Sofía-Archivo Lafuente.
Para el director de marketing de CANTUR, la sociedad regional cántabra de promoción turística, José Ramón Álvarez, la estrategia hacia México se basa en construir “un puente imaginario” para convertir al mercado mexicano en uno de los prioritarios e incluso superar al estadounidense entre 2026 y 2027.
El perfil buscado, explicó, es el de un viajero que no quiere solo recorrer lugares, sino sentirse en un destino auténtico, cercano y distinto.
“Yo creo que nosotros tenemos un destino que es todo un lugar”, dijo al describir a Cantabria como un territorio donde el visitante puede caminar por un pueblo, ser saludado y conversar con la gente.
En esa estrategia, Iberia aparece como una pieza central por su capacidad de conectar Santander con Madrid y, desde ahí, con México, tanto a través de Ciudad de México como de la nueva ruta con Monterrey.
La aerolínea cuenta este año con más de 245.000 asientos para conectar Santander con Madrid, casi un 11 % más que en 2025, y opera tres vuelos diarios entre Madrid y Ciudad de México, con más de 770.000 asientos en ese corredor, según el Gobierno de Cantabria.
Desde el 2 de junio sumará vuelos directos con Monterrey, con tres frecuencias semanales, lo que elevará a más de 820.000 asientos su capacidad de la aerolínea para conectar México y España este año.
La Agencia EFE contó con el apoyo de Iberia para la elaboración de este contenido.
