"Carta de presentación" pobre de Encarnación

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ENCARNACION (De nuestra redacción regional). La inconsciencia de los propios locatarios y empleados del circuito comercial sumada a la incapacidad de la Municipalidad para dar respuestas, convirtieron al sitio en una poco atractiva imagen de la “Encarnación del Siglo XXI”.

La crítica situación cobra singular relevancia los días de lluvia, tal como quedó demostrado el pasado viernes, en que un pequeño aguacero provocó serios inconvenientes a los transeúntes, que debieron sortear raudales y charcos de agua sucia.

En parte el problema es estructural, pues el sistema de desagüe pluvial apenas cubre el 50 por ciento del circuito, según confirmaron fuentes de la Comuna local. Este es un inconveniente que compete a la mala gestión en la ejecución del proyecto que involucra desde la desidia municipal, al no fiscalizar adecuadamente las obras, hasta a los responsables de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), mandantes en la construcción de las obras.

El más grave de los inconvenientes está dado por la propia actitud de quienes desarrollan su tarea cotidiana en el lugar, debido a la mala disposición de los residuos que producen diariamente.

Bolsas de plástico, cajas de cartón, piezas de telgopor, botellas, y hasta restos de comida son arrojados en la vía pública. Basta una lluvia para que sean arrastrados por el agua y terminen taponando los desagües.

Tarea “imposible”

El director de salubridad de la Municipalidad, Ing. Victoriano Vázquez, admitió que la tarea de mantener la limpieza en el circuito comercial es prácticamente imposible, debido a la escasa colaboración de la gente. La recolección de residuos se realiza al menos dos veces al día, también se hizo una campaña para que los usuarios pongan sus residuos en bolsas y los acumulen en el sector de los estacionamientos internos de los locales comerciales. Desde esos lugares son retirados con un carrito especial, pues por su tamaño el camión recolector no puede ingresar a todo el circuito, pero no se logró el objetivo de la colaboración.

A modo de anécdota, Vázquez relató que hace poco visitó un sector comercial de una ciudad brasileña y al ver la limpieza preguntó cómo hacían para mantenerla. La respuesta fue que mediante el cobro de severas multas la Comuna logró imponer en los usuarios la modalidad de disponer adecuadamente de sus residuos.

“Es lo que necesitamos aquí, que la Junta Municipal elabore una ordenanza que fije multas. Tenemos una que habla de la forma de disposición de la basura, pero no prevé sanciones para la violación de las normas”, señaló.