10 de marzo de 2006 - 09:03
Darío y el imperio persa: un coloso frágil
Este artículo tiene 19 años de antigüedad Este inmenso imperio estaba dividido en provincias dirigidas por un gobernador, el sátrapa, encargado de recaudar los impuestos y de controlar a las comunidades políticas locales. En tales funciones le auxiliaban tres funcionarios que eran llamados ojos y oídos del rey. El centro administrativo del Imperio era la ciudad de Susa, que estaba unida mediante una red de caminos.