01 de octubre de 2004 - 09:10
El arte gótico: la pintura (III)
Este artículo tiene 21 años de antigüedad Al reducirse en las iglesias la extensión del muro, la pintura mural se vio muy restringida y relegada a las salas capitulares y edificios civiles. En su lugar, las iglesias góticas se llenaron de vidrieras, que convirtieron los efectos lumínicos en juegos pictóricos.